Sostenibilidad y Minimalismo

sacar el máximo provecho respetando el medio ambiente

Trucos e ideas para cambiar el mundo mediante el mejor uso de los recursos que tenemos.
Inspiraciones y consejos para aumentar la eficiencia y productividad personal.
Como vivir con menos, disfrutándo más. El enlace entre sostenibilidad y eficiencia.

Para qué comprar el producto si puedo comprar la fábrica

Como ya sabéis el consumo crítico y con respeto hacía tanto los trabajadores que hacen posible el producto o servicio como hacia la naturaleza son bastante importante para mi forma de entender el minimalismo. Por lo tanto estoy siempre buscando por nuevas inspiraciones, nuevas formas de gastar mi dinero de una forma que tenga un impacto positivo no solo sobre mi orgullo de haber adquirido algo nuevo.

En este campo divido los productos en dos grupos: los duraderos y los de consumo inmediato.

Los productos duraderos sería todo lo que se compra una vez y después se puede utilizar por un tiempo prolongado. La ropa, los muebles del hogar, el ordenador, el lavavajillas. Por su calidad de durar bastante tiempo estos productos también se pueden reutilizar, re-vender, adquirir de segunda mano para así prolongar el ciclo de vida de un producto que quizás en su origen no fue pensado para respetar el medio ambiente o los derechos de los trabajadores. Pero al retrasar su reemplazo se disminuye su impacto aunque sea un poco por no requerir la producción de un nuevo producto.

Estos productos también no se compran muy a menudo. Cuantas veces en la vida compras un lavavajillas? Si es nuevo te puede durar fácilmente unos 10-15 años (visto en casa de mis padres), aunque vale la pena ya en la primera compra informarse de donde vienen los materiales, y cuanta agua y energía consume. Pero en general es suficiente informarse bien antes de la hora de comprar y después simplemente aprovechar al máximo. Ya vendrá la hora de reponer el producto y entonces buscar las informaciones más actualizadas sobre la oferta.

El segundo grupo son los productos de consumo (casi) inmediato, como cosméticos y sobre todo los alimentos. No llegaríamos muy lejos sin comer a diario, así que es una necesidad básica y aunque durante los últimos años la comida se ha ido abaratando y diversificando en términos de oferta, poca gente realmente se pone a pensar de donde viene lo que comen y que impacto tiene. Fresas de invernaderos enormes, frutas exóticas en cualquier época del año que se traen en aviones o grandes barcos, carne de granjas con miles y miles de animales. Cuantas veces realmente pensamos en lo que comemos?

[Nota aparte: si te interesas por los estándares industriales de los animales que acaban en tu mesa, vale la pena mirar el documental “Terrícolas” (Earthlings). Lo recomiendo mucho, aunque es mejor mirarlo en compañía y no planificar una barbacoa justo después. Ve la primera parte de Earthlings aquí).

Una opción es comprar comida (de preferencia ecológica) en los supermercados que solo trabajan con productos locales, o directamente en las granjas de los alrededores. Pero qué pasa si no tienes transporte para llegar hasta ahí o si quieres saber más todavía de donde viene tu comida? En Europa ya hay algunas iniciativas muy interesantes en los diferentes países. Os los quiero presentar aquí, porque como siempre: lo que no conoces no buscarás. Así que quizás sabiendo que existe en otros países te animas a buscar algo parecido en tu país y así dar tu grano de arena (y consumir de lo más lujoso).

Adopta un árbol de olivas y recibe todos sus frutos en casa. En forma de aceite de oliva, claro. También es un regalo muy bueno. La página por en cuanto está disponible solo en Inglés y sirven el mercado EEUU, Reino Unido y Italia. Pero quién sabe, con algo de búsqueda encuentras una oferta parecida para tu país.

Adopta una colmena de abejas para recibir la miel de tu colmena personal. Es como tener un millón de pequeñas trabajadoras haciendo un miel exclusivo solo para ti. La página está en francés, pero puesto que las abejas están en peligro en todo e mundo, entonces es muy probable que haya más proyectos parecidos.

Recibe tus frutas y verduras ecológicas en bicicleta. Pachamama reparte productos ecológicos de Catalunya en Barcelona. Y para minimizar todavía el impacto ambiental te lo traen a casa en bicicleta.

Si conocéis más proyectos de este tipo: dejad la info en los comentarios!

—-
Foto: Robert Wallace/flickr

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La quinta R del Minimalismo

Recientemente el chocobuda publicó una entrada sobre las 4 R´s del minimalismo: reducir, reutilizar, reemplazar, y respirar. Así que está vez os obsequio una pequeña reflexión sobre el tema. Añadiendo la quinta R.

Reducir para abrir espacio y tranquilidad. Para concentrar la energía y para liberar la mente para lo que realmente es importante. Reducir pertenencias para llevar menos carga por la vida. Reducir tareas para poder rendir lo mejor en lo que haces. Reducir obligaciones para disfrutar de lo que te gusta. Reducir gastos innecesarios para gastar con gusto en lo que te añade valor y te genera recuerdos y experiencias.

Reducir para recordar lo que es importante para ti y que vale la pena mantener. Reduciendo para tener respeto hacia ti mismo y hacia tus decisiones.

Reutilizar para darle más vida a las cosas que ya tienes. Reutilizar para generar trabajo al mecánico del barrio que te lo puede concertar. Reutilizar para mantener vivo los recuerdos para que no cojan polvo. Reutilizar también lo que otros ya no necesitan, pero que no quieres o no puedes comprar nuevo. Reutilizar al regalar lo que ya no quieres pero tampoco quieres tirar.

Reducir para que el siglo de vida de los productos no se acorte todavía más. Reducir por respeto hacia tu entorno y los recursos de la tierra que son finitos.

Reemplazar con criterio para salir del círculo vicioso de las compras constantes. Reemplazar lo que ya no hace falta con algo que pueda darte más uso, pero siempre respetando el “entra uno – sale uno”. Reemplazar los hábitos que no te añaden valor por algo que te hace avanzar en tu propia meta. Y también reemplazar siempre con calidad para que lo que tengas te dure más.

Reemplazar para que estés más a gusto con tus alrededor, sin tener que renunciar a lo importante. Reemplazar por respeto hacia ti mismo y hacie los que producen lo que consumes. Reemplazar con ética y con respeto hacía los que trabajan para ti.

Respirar honda. Respirar para calmarte. Respirar para una mayor concentración. Respirar para recordar por qué estás aquí y qué estás haciendo. Respirar para descansar la mente y enfocarte tan solo en el entra y sale del aire.

Respirar para recargar las pilas e inhalar tranquilidad. Respirar para respetar que tu mente también necesita una pausa de vez en cuando.

Así que la quinta R es el respeto. Hacia ti mismo. Hacía los otros. Y hacia tu entorno.

Respetar no significa acceptación ciega basada en que “él/ella es así que se va hacer”.
Tampoco significa una concentración ciega en ti mismo por “es mi opinión y punto”.

Significa acercarse a la manera de pensar de la otra persona e intentar entender su punto de vista o su manera de vivir. Quizás mi prioridad sea levantarme a las 5 de la mañana para escribir en mi iMac y después correr con mis zapatillas de lujo. Del otro lado tengo pocas prendas de ropa y vivo en un piso pequeñito. Puedes questionarme, para que entremos en conversa, pero no me digas que te parece una estupidez. Mis prioridades son otras que las tuyas pero mientras cada uno sabe lo que es importante para nosotros, tenemos una base para intercambiar ideas.

Pero siempre con respeto.

—–
Foto: gwaar/flickr

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El reto del relax

Me considero una persona bastante productiva. Me levanto por costumbre bastante temprano. Siempre tengo un millón de proyectos que de alguna forma también siempre termine, aunque haya algo de estrés auto-impuesto justo antes de la entrega. Pero lo importante es hacerlo, y no perderse en las exigencias del perfeccionismo.

Mientras en cuestiones productivas consigo manejarme bastante bien, mi reto es otro: no hacer nada es casi imposible. Es más fácil estar ocupada, al final tengo muchas cosas pendientes siempre. Y el autoengaño del “después de esta tarea sí que voy a descansar” funciona igual de bien que “solo termino este partido en la consola y después me pongo a escribir”. Ambos autoengaños son igual de poderosos, aunque socialmente el primero no sea ni considerado un autoengaño.

Es muy interesante, pero gente que critique porque alguien no sea productivo lo suficiente los hay de sobra. Pero raramente alguien me llama la atención porque cree que estoy haciendo demasiadas cosas y que necesito hacer nada de vez en cuando. Uno de estas personas es mi hermano.

Vino aterrizar en mi casa este miércoles, junto con su comprometida. Venían a pasar 5 días en Barcelona para relajarse, para unos últimos días de descanso antes de empezar el nuevo año de profesora de primaria para ella, y para un buen merecido viaje después de las pruebas del curso de ingeniería. Cómo lo turístico ya lo habían hecho junto con mis padres el año pasado, esta vez querían dedicarse a tan solo tres cosas: dormir, comer bien e ir a la playa. Y en el medio yo, sin conexión a internet.

El primer día todavía pasé dos horas en el café internet, ya que tenía que preparar las últimas cosas para el lanzamiento del libro Minimalismo Anticrisis (utiliza el código LANZAMIENTO y aprovéchate de un descuento). Pero a partir del viernes quería dedicarme exclusivamente a mi hermano y su novia. De repente mi lista de tareas pendientes rezaba dormir, comer bien e ir a la playa.

Primer reto: ignorar el despertador y quedarse haciendo nada en la cama hasta las 9:00. El viernes no lo conseguí, pero el sábado sí. Quizás también porque en la sala había visitas y en el cuarto el marido durmiendo. Y no quería despertar ninguno de los dos sacando el ordenador para trabajar en alguna cosa.

Segundo reto: ir a la playa y después descansar en casa sin nada fijo por hacer. Esto ya fue más difícil. Debo decir que este fin de semana he ido más a la playa que el total del tiempo restante que ya vivo en Barcelona (que ya son 2,5 años). Ayuda que estamos a tan solo 500m del mar y que mis visitas estaban locos por volver al agua una y otra vez. Nada más refrescante en un día de calor agobiante. Y por tanto jugar con las olas, al final acabé tan cansada que hasta conseguí relajarme por la tarde.

Tercer reto: concentrarse en que fluya la conversación en vez que de buscar algo más para hacer. Para esto dejé preparada mi lista de tareas con todo anotado para el lunes. De esta forma no me sentía (casi) obligada de terminar alguna cosa ahora. Al final, el lunes vendrá y habrá forma de hacerlo todo entonces. Y como todavía era la última semana de Agosto, muchas cosas tampoco las pudo resolver antes de hoy, horario comercial. De vez en cuando hay que aprovecharse del ritmo oficial de la vida.

Y para que mentir… el cuarto reto de comer bien no era ningún reto, sino un placer inmenso, sobre todo en tan buen compañía. Pero aprendí que para el resto de lo que es relajarse y no hacer nada a propósito necesito visitas que no quieren otra cosa que descansar. Porque sola todavía no consigo concentrarme lo suficiente en “ser improductiva”. Pero viendo como mis pilas están recargados a tope para empezar esta nueva semana, creo que es importante que sí lo incorporo como algo pendiente todos los meses. Aunque sea un fin de semana.

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Foto: Picture Taker 2/flickr

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  • Do good and do it now. –> http://bit.ly/agQUQD Yes, yes and yes! #
  • Que alegria! Valedeoro – Sostenibilidad y Minimalismo en el ranking de blogs de productividad personal de @ElCanasto http://bit.ly/cRtrnt #
  • Me fui al trabajo en bicicleta. Nada mejor para empezar el día con 15 min de trayecto por la playa. #
  • Me encantó tanto correr por la playa de mañana que hoy tengo agujetas… tendré que ir un día sí un día no. El perro también lo agradece… #
  • Mañana a las 9:00 hora barcelonina saldrá el libro "Minimalismo Anticrisis". Ya lo vereis en http://valedeoro.es #minimalismo #
  • El libro sobre minimalismo está finalmente publicado. Lo podeis ver en http://minimalismoanticrisis.com #
  • Si quieres aprovecharte de un descuento en el libro, entonces entra "LANZAMIENTO" en la cesta de compra http://minimalismoanticrisis.com #
  • Seguimos sin conexión a internet. I am not amused with Vodafone. Ahora se supone que es para lunes. Que agonía. #
  • Pero aunque YO no tenga internet, TU puedes bajarte el nuevo libro electrónico sobre #minimalismo http://minimalismoanticrisis.com ;) #
  • Que lo disfrutes! RT @OmarCorleone Ya tengo el libro, está buenísimo, te felicito está muy práctico y muy divertido… http://valedeoro.es #

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Libro: Minimalismo Anticrisis

He decidido lanzar este libro el viernes, y efectivamente hoy lo lanzaré. Muy probablemente encontrarás todavía algunos errores ortográficos o lingüísticos (que espero que me los perdones). Pero lo importante es que hoy ha salido. Después de algunas semanas de trabajo intenso, de reorganización completa, de meditación sobre qué encontrar y que mejor dejar para otro momento, está listo.

Valedeoro presenta: Minimalismo Anticrisis – la filosofía minimalista para gente normal.

Es una guía sobre el minimalismo para gente como tu. Para gente que le gusta la idea de simplificar su vida pero que preferiría que alguien les de una mano en el camino. Para gente que se siente intimidado por el imperativo del “reto de las 100 cosas” y que quiere algo más práctico para el día a día.

Si ya has empezado en ti viaje minimalista, entonces el libro te ofrecerá nuevas ideas, reflexiones y consejos prácticos para avanzar. Si solo recién (o hoy?) te has encontrado con la idea, entonces el libro será un muy buen punto de partida para empezar con tu experiencia.

Pero lo más importante, lo más relevante del libro es el de mostrar que el minimalismo no es un fin en si. Es una herramienta para avanzar en tu camino hacia una vida plena y satisfecha. No te aliviará de la tarea de entender, de buscar, de explorar que es lo importante para ti. Tú tendrás que decidir que quieres hacer con tu vida, cuáles son tus prioridades y donde quieres estar en 5 o 10 años. Pero el minimalismo te puede ayudar en recorrer parte de este camino, y te puede orientar hacía tu quieres ir.

Y te aseguro que yo he aprendido tanto de escribir el libro como espero que tu puedas llevarte al leerlo. Reflexionar en voz alta sobre lo vivido, sobre las dificultades, sobre los atajos nos hace más consciente de nosotros mismos y de nuestras prioridades. Fruto muy obvio de esta introspectiva ha sido nuestro cambio de casa a un lugar más céntrico (menos transporte, más sostenibilidad) y más pequeño (menos gastos, más convivencia). Otro resultado no tan obvio es que he reducido mi jornada laboral de 5 días semanales a 4 días semanales. A partir de la próxima semana solo trabajaré de lunes a jueves. El viernes será mi día para proyectos personales que van más allá de este blog. Quizás otro libro, quizás otra cosa. Ya os contaré.

Y mientras tanto: que disfrutes del libro!

Para saber más y tener una vista prévia del contenido y del primer capítulo: visita la página Minimalismo Anticrisis. Aunque no te decidas por el libro, encontrarás muchos recursos interesantes.

Y si quieres comprarlo desde ya: Simplemente haz click en “Añadir a la cesta” y sigue las instrucciónes de la plataforma. Puedes pagar fácilmente con tarjeta de crédito via paypal o directamente con tu cuenta de paypal.

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Como vencer el miedo con algo de organización

Siempre he sido bastante estructurada. No siempre en la apariencia de mi mesa de trabajo, pero sí en mi manera da abordar las tareas diarias. Algunas tareas las tengo divididos en pasos pequeños de lo más detallado, mientras otras tareas se quedan como un gran proyecto y ni me hace falta de dividirlo más.

Pero ¿en qué se basa esta forma de subdividir algunas tareas y otra no? Pues me he dado cuenta que la organización de tareas para mi es una forma de afrontar el miedo al fracaso. O sea, en realidad soy una “control freak” tímida y la organización personal es mi método de afrontar la realidad y salir de mi zona de conforto sin que me dé un ataque de miedo. Por lo tanto es normal que algunas tareas no las tenga que subdividir. Las cosas que quiero hacer para este blog raramente aparecen en mis listas, porque están completamente dentro de mi zona de conforto. Incluso me ayudan a entrar en este estado de concentración completa para olvidarme de todo.

Otra cosa es cuando tengo que llamar al veterinario para concertar una cita para refrescar las vacunas de mi perrito. O pedir presupuestos para pintar el piso antiguo ante de la entrega. O devolver una ropa que al final no me queda bien.

No es que tenga miedo de las personas. Cuando estoy en mi tienda de productos ecológicos puedo charlar horas con la dependienta sobre las ventajas de la ropa de bambú o las diferentes maneras de cocinar con ingredientes ecológicos. Pero quizás sea porque de cierta forma la tienda de productos ecológicos es simplemente una extensión de mis intereses personales, mientras la vacuna de mi perrito es algo obligatorio que toca hacer.

En Hábitos Vitales dan tres consejos muy útiles de como salir de la zona de conforto: curiosidad, hacerlo poco a poco, y informarse sobre las situaciones que pueden resultar incómodo para desmitificar lo que puede pasar. Para mi personalmente, el punto dos, de hacerlo poco a poco se acerca más a mi propia estrategia. Sobre todo porque al analizar demasiado también es fácil de quedarse atrapado en el llamado paralisis por analisis.

Define el resultado

El primero caso es definir el resultado. El resultado no sería buscar presupuestos de pintores, sino pintar el apartamento antes del 31 de Agosto. O tener el perrito todo vacunado para Septiembre. El resultado debería ser algo positivo. Por ejemplo, al perrito lo quiero tener vacunado para que no haya peligro de enfermedades. El piso lo quiero pintado para que me devuelvan la fianza. Con este resultado ya sé para qué lo estoy haciendo.

Define los pasos

En este caso un poco de análisis sí que hace bien. Sobre todo si son tareas que no te salen naturalmente, entonces define bien los pasos que tienes que seguir. Suena quizás un poco muy detallista, pero más definido lo tienes, más fácil será seguir al flujo en vez de quedarse meditando por horas sobre una cosa tan simple (o no) como llamar al veterinario. En el caso del perro sería:

  1. buscar 5 veterinarios en la zona y anotar el teléfono y la dirección
  2. llamar a cada veterinario para averiguar si ya han vuelto de vacaciones
  3. concertar una cita con el primer veterinario que tiene tiempo
  4. llevar el perro para la cita

Sí, es una tarea muy tonta. Pero repito, si son las cosas pequeñas que te agobian, entonces vale que les pones un poco de planificación. La próxima vez ya sabrás a que veterinario llamar y será mucho más rápido.

Define la fecha límite

Nada vale definir los pasos y lo que quieres lograr si después te quedas procrastinando sobre el tema. Por lo tanto es importante que te pongas fechas (o horas) límite para hacer las cosas. Y nada te obliga hacerlo todo de una vez. Por ejemplo, puedes buscar los teléfonos necesarios un día. El día después llamas por los presupuestos. Otro día después te pones a calcular. Tómate el tiempo que necesitas pero también date un límite para que no se hagan tareas eternas.

Así que ahora llamaré a los veterinarios. Y bueno, espero no ser la única persona en el mundo que puede agobiarse con algo tan sencillo como una llamada por teléfono a alguien desconocido.

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Foto: Niffty../flickr

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Mudanzas y prioridades

Desde el sábado que nuestra mudanza está completa. Otras tres cajas llena de cosas se han ido hacia nuevos dueños. A última hora hemos conseguido vender el sofá a los vecinos de abajo. En la nueva casa ya hemos hasta colgado los cuadros. El lunes nos instalaran mi nueva placa de cocina de inducción. Y con esto la casa estará completa. Bueno, solo falta la conexión a internet.

Hace mucho mucho tiempo que no he pasado todo un fin de semana sin conexión a internet. Y debo reconocer que en la mayor parte ni me ha hecho falta. ¿Por qué? Porque tenía tantas cosas que hacer, que no me quedaba ni tiempo de pensar en que me estaba perdiendo (o no) en el mundo online. Claro, en algunos ratos de descanso me parecía incomodo de no poder averiguar donde queda el veterinario más cerca para nuestro perro. De no poder ver las fotos nuevas de la boda de mi amiga. De no hacer nada online.

Pero son cosas que no hace falta que las haga en este mismo instante. Y al no poder hacerlo, pues me concentré en las cosas que sí podía hacer. Todo lo que me parecía que tenía que mirar online lo puse en una lista, y lo llevé a un café internet para hacerlo todo de una sola vez. En menos de una hora.

Así que no tener internet me ha mostrado poderosamente a mirar que son las prioridades hoy, que puedo adelantar, y dónde hace falta más cosas. Cuando internet vuelva a estar en casa, intentaré limitar mi conexión para aprovechar esta forma de organizar mi tiempo libre.

Quizás será una idea que llevaré a mi vida diaria después de haber vuelto a tener conexión. Ya sé que no lo llevaré al extremo de solo estar online una hora por día, pero sí quiero adelantar más cosas y perderme menos en los feeds de RSS. Ya sé que lo más fácil sería cancelarlos todos, pero también me sirven de fuente de inspiración, así que a mi me va mejor limitar el tiempo que el número de feeds.

Lo más importante (aparte de la mudanza) de este fin de fue entonces que he podido terminar el libro sobre Minimalismo Anticrsisi, anunciado ya en Junio en la entrevista con Pablo de Estudio Minimal. Estos cinco días sin internet los he utilizado para darle el toque final al libro y también al material de apoyo. Así que ahora falta poco para que salga, aunque con dos semanas de retraso frente al plan inicial. Una de las consecuencias del libro, nuestra mudanzas a un piso más minimalista, interrumpió el trabajo.

¿Que os espera? 40 páginas llenas de trucos y informaciones sobre minimalismo en el mundo hispanohablante. Un guía con pasos fáciles para implementar tus propios cambios minimalistas sin perder tus amigos (o tu pareja) en el camino. Pequeños cambios que te pueden ayudar a vivir una vida más plena y con menos preocupaciones. Así que si te gusta la idea del minimalismo, pero no sabes bien donde empezar, será una iniciación perfecta para ti. Y si ya has avanzado algo en el camino, quizás te inspire para seguir adelante, pero sin perder tus objetivos de la vista. Recuerde: el minimalismo no es una meta en sí. Es más bien una herramienta para ayudarte a enfocar lo que es más importante para ti. El trabajo de descubrir esto, queda para ti.

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Muebles, fotos, emociones

Cuando lees esto ya nos hemos cambiado de casa. Este jueves viene el camión para llevar nuestros electrodomésticos y los muebles al nuevo hogar. Lo que cabe en cajas y bolsas ya lo hemos llevado durante la semana para que haya menos caos el día de la mudanza.

Aunque decir que el camión llevar los muebles quizás sea un poco exagerado. Llevará algunos muebles. Como el nuevo piso es más pequeño que el antiguo no cabe todo. Y como tampoco queremos vivir en un depósito de muebles, entonces hemos tenido que reducir nuestras posesiones de muebles. Y fue todo un reto.

De igual manera, por tener menos habitaciones, el nuevo piso también tiene menos pared. Y como es totalmente exterior, mitad de las paredes están “ocupados” por ventanas. Mientras en la casa antigua teníamos los muebles a juego con los cuadros, en la nueva casa tendremos que repensar que se queda y que se va.

Como en el nuevo piso simplemente no tenemos el espacio físico para poner todo, entonces esta vez tuvimos que pensar ya antes de la mudanza que llevar y que no. Y como menos muebles por defecto significa menos espacio para guardar cosas, tuvimos que empezar con lo que estaba dentro de los armarios, estanterías y en los cajones abajo del arcón del chaiselongue (menudo lugar para guardar cosas, pero os juro que es maravilloso para guardar y olvidar cosas ahí dentro. Menos mal que no viene con nosotros).

Pero los muebles y los cuadros conllevan emociones. Y las emociones son más persistentes que en otros objetos, como libros, ropas, herramientas de diferente índole etc. Pero al saber de donde vienen estas emociones es más fácil liderar con ellos, y por lo tanto también será más fácil decir adiós a algunos muebles que quizás ya no te sirven como se merecen.

Los muebles y los cuadros están presentes constantemente. Y por lo tanto también llevan consigo muchos recuerdos. Dan constancia, dan conforto. Son lo que recuerda a tu casa. No te puedes olvidar de ellos porque están en la pared, haciendo del hogar lo que es: tu hogar. Si fueron muebles de segunda mano quizás se han restaurado con mucho cuidado, si fueron nuevos entonces están de acuerdo con la decoración general de la habitación. Son algo que hace la habitación única y muchas veces resulta hasta difícil imaginarse una vida que no contenga este sofá enorme.

Los muebles y los cuadros representan los sueños presentes al comprarlos. Cuando se decora una casa, entonces cada cosa adquiere un significado. Sobre todo cuando la casa será a compartir con la pareja, o con la familia, entonces los muebles que se utilizan engloban todos estos sueños de convivencia armoniosa que anhelábamos para este lugar. Por lo tanto dejar atrás muebles que quizás en su día fueron parte de la realización de un sueño, duele todavía un poco más (aunque el sueñe vaya contigo).

Los muebles y cuadros fueron una inversión mayor. Generalmente los muebles (y también algunos cuadros) fueron más caro que muchas otras cosas en la casa. Y mientras un ordenador se cambia cada 2-3 años y además, es fácil de llevar a todas partes, un sofá puede durar 10 años fácilmente lo que aumenta el precio que aceptamos a pagar por ello. Al vender pocas veces se consigue más de la mitad del precio inicial y después de cierto uso, ya solo se puede donarlo sin recuperar nada. Si entonces además toca conseguir otro mueble para reemplazarlo (por ejemplo más pequeño), entonces se hace todavía más difícil.

Dependiendo de los muebles estos razones jugaron un papel más o menos importante. Para el sofá fue la inversión y los recuerdos. Para la estantería del comedor y el mueble de la TV fueron los recuerdos (no de la TV, pero de las horas acompañadas de las velas en la estantería). Y la estantería en el despacho llena de sus libros y su sabiduría fue lo que representaba en una época de mi vida. Ahora están a la venta. Algo conseguiremos vender, otros lo donaremos a una institución benéfica para que otras personas se puedan aprovechar de ello. Pero lo más importante ha sido que hemos tenido el tiempo de planificar y de despedirnos. Si, también de los muebles.

No todo vendrá con nosotros, sea por edad, o por tamaño. Pero es más importante empezar la nueva vida en un nuevo piso con espacio para respirar y para vivir, que guardar muebles y cuadros que quizás ya no combinan con nuestra nueva forma de vivir.

Así que adiós mi sofá, adiós mis cuadros Hundertwasser. Y a disfrutar el espacio en la casita de la playa!

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Estoy cansada después del trabajo

Mucha gente conoce esta sensación. Vuelve de un día largo del trabajo y todo lo que quiere es comerte algo y dejarse caer sobre el sofa para relajar y pasar un rato viendo TV. El rato se hace una hora, dos horas y de repente ya es hora para ir a dormir para que el día siguiente no empieze con igual de cansancio.

Pero que pasa entonces con las planes y las metas, con los sueños y las aspiraciones que no caben dentro del horario habitual (o en el ámbito del trabajo)? Hay algunas estratégicas bastante simples que pueden ayudar a encontrar el tiempo y la energía para avanzar proyectos y para disfrutar del tiempo disponible sin que el cansancio acorte los días.

1) Son los hábitos, hijo.

Cambiando hábitos no es fácil. Cambiar un hábito simple lleva unos 30 días. Para hábitos más complejos se necesita mucho más tiempo. Pero con un poco de constancia nada es imposible. Mientras el foco se mantiene en cambiar un hábito por vez, entonces hay grandes probabilidades de conseguirlo. Por ejemplo yo he vuelto a levantarme a las 5 de la mañana para trabajar en mi blog y en diversos otros proyectos que tengo. La primera semana fue una tortura, pero poco a poco me he ido acostumbrando y actualmente me despierto antes de que toque el móvil. Lo bueno es que así consigo terminar cosas antes de ir al trabajo, y después del trabajo puedo descansar un poco sin sentirme culpable por no hacer nada (sí, eso a mi me pasa).

2) El poder de las palabras

Es importante tener una meta, de definirla, y de vocalizarla. Caso contrario no hace ninguna diferencia engancharse con la tele o no. Pero si te sientes incómodo con desperdiciar tiempo porque “hay tantas cosas que podrías estar haciendo” entonces o ya tienes una meta, o quizás es hora de definir un proyecto que quieras completar. En mi caso la meta es mantener el ritmo de este blog y seguir reflexionando sobre el enlace entre sostenibilidad y minimalismo por lo menos tres veces a la semana. Aunque me vaya una semana de vacaciones, o aunque me toque una semana sin internet por causa de una mudanza. La meta es publica tres veces a la semana contenidos que hacen pensar un poquito y si una persona cambia su conducta a causa de estos textos, ya valió la pena. Y de paso se lo digo a todo el mundo así que no me voy a echar atrás después.

3) Con un mapa se navega mejor

Un mapa sirve para saber hacía donde ir y cuál es el próximo paso. Con un mapa es más fácil de llegar al destino, así que vale la pena prepararse un mapa o por lo menos definir las acciones necesarias para llevar. Mantener el blog es quizás un poco grande. Pero escribir tres entradas por semana ya es más manejables. Y buscar temas sobre los cuales escribir todavía más. Más pequeño que se hacen los pasos, más fácil es seguirles sin perderle en un mapa de 1:10000 buscando una casa en concreto.

4) Una cosa cada día

Sabiendo a donde ir, por qué y cómo son la base. Después ya “solamente” hay que hacerlo. Y ahora ayuda el hábito de hacer aunque sea 20-30 minutos cada día. Hay días que no estoy inspirada. Hay días que quiero escribir dos libros a la vez. Sea como sea, siempre me voy a sentar a escribir por lo menos 20 min. Ideas para posts, reseñas de otras entradas que he visto y que quizás reutilizaré un día, … Cuando entro en el estado de fluidez donde las palabras me salen del teclado como por magia, entonces trabajo más tiempo. Cuando hay días que mal consigo concentrarme, entonces me voy después de 20 min. Pero al haber hecho aunque sea una pequeña parte, avanzo todos los días en mi proyecto. Y de repente el blog ya tiene 8 meses cumplidos y más de 90 entradas publicadas.

Así que no te rindes al cansancio si te molesta. Busca un reto que siempre has querido hacer y a por ello!

—-
Foto: Phil Romans

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