Como seguir una lista de consejos
Written by valedeoro // 22/06/2011 // productividad // 2 Comments
Desde Conciencia Eco dan algunos consejos de cómo reducir el consumo de energía en el día a día. Muchas de las ideas no son nada nuevo, por lo cual siempre habrá personas que con remordimiento anotan por la décima vez “comprar bombillas de bajo consumo” en su lista de la compra mental. Resulta que las listas son la forma perfecta para estar bien informado sin hacer nada. El hecho de que todas las propuestas tienen su mérito y parecen ser importante, lleva a un estado de indecisión. Mejor espero hasta mañana para ver qué haré.
Una lista es una lista son muchas listas
Si realmente quieres ahorrar energía este verano, o cambiar cualquier otro aspecto de tu consumo (y no dudo de tu determinación), entonces vale la pena analizar las listas de propuesta desde un punto de vista de “cambios requeridos”. Las propuestas para ahorrar energía se pueden dividir en tres grupos:
- Medidas que requieren una acción única (comprobar el aislamiento, regular el termostato, cambiar las bombillas)
- Medidas que requieren pequeños cambios de hábito (tapar las ollas al hervir, apagar las luces al salir de la habitación)
- Medidas que requieren grandes cambios de hábito (cambiar del coche al transporte público, compra de productos de proximidad).
Es imposible realizar todas estas acciones en un mismo día. Y probablemente ni siquiera lo vas a conseguir en un solo mes. Los hábitos necesitan tiempo para cambiarse, y contra más complejo sea el comportamiento, más energía necesitarás para que pase a ser un hábito de verdad. Por lo tanto vale la pena atacar las diferentes medidas por separado:
Medidas únicas
Empieza con las medidas que se pueden resolver en una sola acción. En el caso de la energía puedes dar una vuelta por la casa para comprobar si todas las ventanas cierran bien. Si tienes aire acondicionado, pones el regulador en 25º en verano. En la misma vuelta tomas notas de todas las bombillas que quieres cambiar por bombillas de bajo consumo, y el número de enchufes que necesitas. Ahora ya tienes la lista hecha para ir a la ferretería y comprar las bombillas que necesites, junto con los interruptores para los enchufes. La lista abstracta se ha convertido en un ítem accionable, además de que puedes disfrutar de la satisfacción de haber empezado.
Cambiando pequeños hábitos
Los pequeños hábitos son aquellos que no requieren una planificación prolongada. Simplemente hay que recordarlos a la hora de realizar la actividad en cuestión: tapar la olla al hervir , apagar la vitrocerámica un poco antes de terminar de cocinar, apagar la luz al salir de la habitación y otros. Un post-it encima de la cocina puede recordarte a la hora de cocinar. Un lazo decorativo atado alrededor del mango de la puerta te puede recordar de apagar la luz. Pequeñas pistas visuales son generalmente suficientes para que de forma divertida vayas ajustando tu comportamiento.
Cambiando hábitos importantes – uno por vez
En estas listas siempre aparecen algunos hábitos que requieren una planificación previa (cambiar al transporte público) o que también afectan a tu entorno (consumo consciente). En este caso aumentas las posibilidades de éxito al concentrarte en una tarea por mes, dividiéndola en pasos manejables. 1) buscar alternativas de transporte para ir al trabajo, 2) comprobar horarios del transporte público, 3) calcular el tiempo necesario, 4) ir una vez a la semana en bus para experimentar con diferentes horarios.
¿Cuál es tu relación con las listas de consejos? ¿Cómo las utilizas?
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Imagen: kylesteed/flickr
















2 Comments on "Como seguir una lista de consejos"
Hola Valentina:
Buen consejo. La verdad es que cumplo con casi todo lo que dices en cuanto al procedimiento, aunque no soy de hacerme listas. Bueno, de la compra, de cosas a solucionar, etc, pero no de cosas a cambiar. En mi caso, la gran pendiente (aunque hay muchas otras cosas) es la ropa. Debería informarme de cómo conseguir ropa “justa” en la localidad en la que vivo y al menos mirarla para decidir si es una opción.
Quería comentarte el tema bombillas de bajo consumo. Como sabrás, en Alemania ya no se venden otras, pero fue una decisión polémica. He leído que el proceso de producción de estas bombillas es mucho más dañino para el medio ambiente que el mayor consumo que producen las normales. No me acuerdo bien de los argumentos, pero sí que lo leí en Der Spiegel. Tenía que ver con los componentes químicos que se utilizan en su producción y con los procesos de producción en los países en los que se produce, en los que la limpieza y depuración de aguas no tiene tanta importancia, además de condiciones de trabajo que ponen en peligro la salud de los trabajadores… Así que no sé si veo tan claro lo de las bombillas de bajo consumo. Qué opinas tú? Has oído algo?
Y por último, permíteme una corrección: la “a” del título de hoy, mejor quítala
Saludos
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Gracias Maria por el comentario.
De verdad hace un tiempo las bombillas de bajo consumo eran mucho más dañinos en su producción. Es lo mismo que pasaba con los paneles fotovoltáicos. Paradójicamente en los dos casos fue la ley que impulsó la investigación al respeto (el despilfarro siempre significa también un coste) y desde que ya solo se fabrican los de bajo consumo, se ha mejorado muchísimo el proceso de producción. Lamentablemente el mercado necesita muchas veces un empujón legal para desarrollarse en la dirección más adecuada.
Un poco como con las bolsas de plástico. El día que se prohiben, de repente muchos supermercados sacarán las bolsas de patatas de almidón para resolver sus necesidades. De vez en cuando hay que olvidarse de la solución “tradicional” (o prohibirla) para poder estimular la innovación.
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