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Si estás cansada, descansa

Si estás cansada, descansa.
Es tan obvio. Si estás cansada, no te puedes concentrar. Cuando lo único que quieres es dormir, las actividades habituales parecen estar escondidas detrás de un velo gris. No importa lo organizado que está tu agenda, da igual si nunca fallas en tomar tu complemento de hierro, y tampoco lo cambia el grado de la responsabilidad que sientes por tus proyectos. Si estás cansada, descansa.

Por supuesto que “obvio” no equivale ni a “fácil” ni a “me lo voy a tomar en serio”. El hecho de que descansaras “únicamente” porque necesitas recargar las pilas suena a herejía. Se considera normal que todo el mundo esté estresado, que al llegar a casa no tengas energía para nada más que mirar una serie y que los fines de semana intentes recuperar lo que puedas del sueño mientras al mismo tiempo intentas acomodar un sinfín de actividades sociales que no te caben entre semana.

Quién más descansa, mejor trabaja

Yo misma doy este consejo en casi todas mis clases y a casi todas mis clientes, aunque nunca lo llamo por su nombre. Nadie quiere escuchar que tendría que trabajar menos y soñar más, porque implica tomar decisiones difíciles, priorizar, y aprender a decir que no. Así que nunca diría que deberías descansar más.

Hablo de la importancia de una rutina nocturna que te permite dormir más relajado.

Recomiendo reducir el número de las tareas más importantes a dos o tres.

Insisto en incluir tiempo para “imprevistos” en la agenda (que bien puede ser una siesta de media hora).

Doy ideas para simplificar tu casa para que sea más fácil de mantener.

Al fin y al cabo todas estas recomendaciones tienen en común de liberar tiempo y energía en tu día a día, no necesariamente para hacer más, sino para que puedas descansar y subir este velo que te impide disfrutar de tu día a día.

Quién más descansa, mejor vive

Descansar no necesariamente significa dormir. Descansar simplemente es una oportunidad para tu cerebro de utilizar otras conexiones neuronales que las habituales. Dependiendo de tu entorno puedes dormir la siesta, entretenerte con un juego de mesa, dibujar un mandala, sacar el perro a pasear, hacer pasta fresca o llamar a tu hermano. Son actividades que no tienen ningún sentido (excepto quizás la pasta fresca – si es tu cena) desde un punto de vista de productividad, y quizás por eso te permitirán volver a tus tareas con un sentimiento de renovación – o decidir que te vas a tomar el resto del día libre.

Por supuesto que no es realista que hagas menos y vivas más. Solo hay que echarle un vistazo a tu lista de tareas para entender de que no te puedes permitir descansar. Sin tus aportaciones el mundo se acabaría así que es imposible descansar. O como solíamos decir en la universidad: para descansar está el cementerio.

Ya no estoy en la universidad. Y aunque me encantan los cementerios, no estoy dispuesta a posponer mi descanso de esta forma. Prefiero aprender a priorizar, a decir que no y a invertir mi energía en aquellas actividades que tienen el mayor impacto.

¿Qué puedes hacer hoy para simplificar tu lista de tareas?

Una respuesta a Si estás cansada, descansa

  1. Estar estresada agotada y no poder mas está bastante bien visto, en cambio tener tiempo para vivir es como de neohippies. Ademas ahi esta la caja tonta para terminar con el cansancio a golpe de pastillas o de cualquier otra cosa que requiera el paso por la farmacia. Es asi de triste y de cierto, el agotamiento está normalizado

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