Las tres dimensiones de la compra inteligente

consumo decerebradoCada vez que haces una compra te decides por no comprar otras cosas. Así intentas utilizar tu dinero de la forma más inteligente para optimizar el placer y la utilidad que te proporcionen estas compras. Si fuéramos personas racionales, estas decisiones se harían siempre de forma consciente y con una lógica bien fundado. Como siempre, la vida real es diferente.

¿Qué es una compra inteligente?

No existe “la compra inteligente universal”. Lo que sí existe es “la compra inteligente personalizada” que se ajusta a tu bolsillo, tu realidad y tu filosofía de vida. La compra tiene que encajar en cada una de estas tres dimensiones si quieres que la satisfacción te dure más allá del momento de sacarlo de la bolsa en casa.

Dimensión 1: Tu bolsillo. A los bancos y a los grandes comercios les encanta que dejes de controlar tu economía personal. Cada dos por tres alguien te ofrece un crédito, una tarjeta o la opción de pagar a plazos; siempre con el argumento de que te lo mereces. Lo que en realidad te mereces es estar tranquila sin deber nada. Y aunque te aseguren de que esta oportunidad no volverá nunca jamás en la existencia del universo, tranquila: encontrarás una alternativa.

Dimensión 2: Tu realidad. Solo porque podrías comprarlo no significa que te hace falta o que realmente lo utilizarás. Dependerá de tu casa, de tu estilo de vestirte, de tu trabajo y de tus actividades regulares. Si quieres cambiar de carreras en asfalto a carreras de montaña, vale la pena comprar unas zapatillas nuevas adaptadas al terreno. Si encuentras unos zapatos super monos que no combinan con nada de lo que vistes, entonces es muy probable que se convertirán en okupas de tu armario.

Dimensión 3: Tu filosofía de vida. ¿Qué es importante para ti? ¿Te importa la justicia? ¿La igualdad? ¿La naturaleza? ¿Los derechos laborales? ¿La educación? ¿La salud? Puedes apoyar los valores que son importantes para ti con tus compras, escogiendo empresas que promueven los mismos valores que tú y llamándo la atención de las empresas que no lo hacen (por ejemplo en el marco del Fashion Revolution Day el próximo 24 de Abril). Eso significa que tendrás que educarte sobre las opciones que tienes, pero te aseguro de que disfrutarás mucho más con el resultado.

Se acabaron las compras compulsivas

Yo compro inteligente. ¿Lo quiero yo? ¿Lo necesito? ¿Lo utilizaré? ¿Cuándo lo utilizaré? ¿Con qué frecuencia? ¿Tengo uno ya en casa? ¿Me lo pueden prestar? ¿Qué sé de la empresa? ¿De dónde viene? ¿De que está hecho? ¿Quién lo ha hecho? ¿Es bonito?

Un recordatorio para tu monedero

  • ¿Lo quiero yo o me han insinuado que lo debería querer?
  • ¿Lo necesito?
  • ¿Lo utilizaré?
  • ¿Cuándo y cuánto lo utilizaré?
  • ¿Tengo uno parecido ya en casa?
  • ¿Lo puedo conseguir de segunda mano?
  • ¿De dónde viene?
  • ¿De que está hecho?
  • ¿Quién lo ha hecho?

Puedes descargarte un pdf con estas preguntas: para imprimir, recortar (plastificar) y guardarlo en tu monedero. Probablemente ya no harás tantas compras por impulso, con excepción de las tartaletas de limón en tu restaurante favorito. Tal vez se te pasarán las ganas de “ir de compras” como si fuera un hobby. Eso sí, ahora entrará en tu casa solo lo que realmente merece la pena de estar en tu vida.

4 Responses to Las tres dimensiones de la compra inteligente

  1. Itaca 26/03/2014 at 09:10 #

    Me ha gustado lo del recordatorio para la cartera, aunque estoy por tatuármelo en la mano. Estoy de huelga de compras de internet, la semana pasada me gasté más de 300 euros en algo que me apetecía mucho pero que, si lo pienso, no lo necesitaba. Es cierto que llevaba años queriendo tenerlo, que me encanta y que encontré una oferta de derribo en Privalia. Pero aún así… No sé si tus peguntas funcionan (me las plantearé la próxima vez), pero yo por si acaso no miro ningún producto en internet estos días, que caigo con todo el equipo.

  2. Cecilia 20/05/2014 at 09:09 #

    Hola Valentina, al fin he tenido un rato para leerme este post. Estoy precisamente en un dilema de este tipo. Es el nuevo Fairphone, un smartphone limpio (libre de coltán y otros minerales que causan guerras. Échale un ojo aquí; http://www.fairphone.com/fairphone/
    Además, este teléfono garantiza que si se rompe lo puedes arreglar, te proporcionan repuestos, etc. O sea: es un teléfono anti-obsolescencia. Cuesta trescientos y pico euros.
    Pero mi Samsung aún funciona perfectamente. Yo creo que con suerte tira un año más. Me fastidia que la cámara es muy mala, pero en general estoy contenta con él y no necesito más.
    Los de Fairphone son listos y crean una sensación de escasez: “sólo hemos fabricado 35.000 teléfonos”, dicen. Eso me empuja a comprarlo y guardarlo para cuando se me rompa el Samsung. Porque el día que se me rompa necesitaré reponerlo rápido y puede ser que para entonces el Fairphone no esté disponible. ¿Estoy cayendo en una trampa?
    …creo que sí: acabo de mirar en ebay y venden varios de la primera edición. Pues nada, ya está resuelto. No me lo compro. Gracias por ayudarme (indirectamente) a resolver el dilema. :-)
    Un abrazo

    • valedeoro 20/05/2014 at 13:10 #

      Hola Cecilia,
      Hemos tenido el mismo dilema. Yo también recibí ayer el email de fairphone con la nueva producción y me quedé mirando mi iphone con cara de “que pena que funciones”. Vamos, que no somos impermeables al deseo de lo nuevo, pero como bien dices, cambiar un móvil que funciona por uno nuevo (por lo fair que sea) es lo menos sostenible que podemos hacer. Así que yo también me quedo con lo que tengo hasta que llegue a su fin para entonces buscarme una alternativa. Y si hay 35000 teléfonos adicionales en el mercado que no se rompen: alguna forma encontraremos de hacernos con uno, como tu misma indicas.
      Gracias por compartirlo aquí!

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  1. Comprar con Conciencia y Consciencia » ByKaRe MaRKeT - 31/03/2014

    […] Compra inteligente de un blog que sigo desde hace tiempo Vale de oro y sin duda recomiendo para aprender a vivir una […]

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