El valor dudoso del “valor añadido gratuito”
Written by valedeoro // 06/06/2011 // minimalismo // 11 Comments
Hace una semana que compré una pelota nueva de yoga para utilizarla en el escritorio (reemplazando mi silla). Como tenía prisa, me la compré en el Decathlon, y ya me arrepiento de ello. No solo porque al abrir la caja casi me mareo con el olor a plástico (lo cual suele ser una mala señal por lo que a la toxicidad del producto se refiere), sino porque no me había fijado que la pelota venía con una pequeña bomba de aire, por supuesto también de plástico, para hincharla .
Lo que a primera vista parece un símbolo de cortesía del fabricante, en realidad es una fuente de residuos sin igual. Sí, muchas personas no tendrán una bomba en casa y les encantará encontrarla dentro de la embalaje. Sin embargo, la bomba es de tan baja calidad, que se rompe fácilmente y en muchos casos, se desechará directamente después de haber hinchado la pelota. Además habrá también muchas personas que tienen una bomba en casa y lo único que les hace falta es el adaptador que viene con el producto.
No te vas a quejar por 10 Euros
Parece que esta es la lógica de las empresas. Si pago un precio muy bajo por un producto que después se rompe, o solo sirve una vez, entonces es muy improbable que vaya a reclamar. Es más fácil comprar el producto de nuevo en vez de pedir que lo reparen o exigir que se hagan productos de mejor calidad desde el principio. Y es por eso que aumenta ( y mucho) la montaña de residuos que generamos todos a diario. Quizás este sea el segundo problema de los precios demasiados bajos: no solo favorecen un sistema económico basado en la explotación de los trabajadores y el medio ambiente, sino que además educan al consumidor final para que no dé valor a las cosas que ha comprado. Mi bomba se estropeó al hinchar la pelota la primera vez. Así que ya me hace falta otro producto para reemplazarla. Y así un producto que si fuera de buena calidad podría durar años, se ha convertido en un objeto de usar y tirar.
¿Realmente necesitas que te cuelen algo gratis?
Generalmente al hacer compras valoramos mucho el “compra este producto y llévate gratis aquel otro” o “compre tres y pague dos”. Pero realmente quieres aquel segundo o tercer producto? ¿Si has salido para comprarte un mantel para la mesa, para qué vas a querer llevarte también el florero? Aunque sea gratis, tendrás que guardarlo en algún lugar. Si prefieres tener las flores en maceta, entonces no lo usarás, y si ya tienes un florero en casa, solo añadirás otro objeto sin uso a la superficie de tu vivienda. Y poco a poco te irás quedando sin espacio.
Ya sé que mi aventura en el Decathlon no se repetirá en mucho tiempo. Me ha demostrado de forma muy evidente, porqué he decidido optar por un consumo consciente y responsable. No quiero pasar nauseas al desembalar un producto, ni generar residuos antes incluso de haber utilizado lo que compré.
Así que seguiré buscando alternativas, que siempre las hay. Solo tengo que encontrarlas.
Por cierto: alguien conoce un fabricante de pelotas de yoga / pilates que valga la pena? Cuando se me pete esta pelota, quiero estar preparada.
















11 Comments on "El valor dudoso del “valor añadido gratuito”"
Siento no poder darte datos sobre páginas que vendan pelotas de pilates, porque las páginas que conozco de productos de yoga no las tienen.
Pasando al tema, ese tipo de marketing es demasiado habitual: no sólo el pague dos y llévese tres, sino los regalitos de “muestras” o “propaganda” que te dan con algunas compras, que, como tú dices, te llenan la casa de trastos.
A veces está bien si lo que te regalan lo utilizas (como las bolsas para sustituir a las de plástico, que te regalan en algunas tiendas). El problema es cuando a pesar de ser útiles, te regalan tantas que pierden su utilidad.
Algunas veces me niego, amablemente, y no veas la cara de asombro o incluso incomodidad que ponen: es como cuando voy a la farmacia a comprar una caja de pastillas “X”, que me cabe perfectamente en el bolso, y les digo que no quiero bolsa de plástico, gracias: parece que les has amenazado de muerte o algo así.
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Miguel de Luis Reply:
June 6th, 2011 at 13:19
Es que somos humanos, y todo lo nuevo o que suene raro, nos asusta
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valedeoro Reply:
June 7th, 2011 at 07:18
Debo decir que la parte rebelde en mi se divierte con el “no gracias” y vivo inventando nuevas formas de decirlo. “Gracias, prefiero mi bolsa que no lleva publicidad” – “No gracias, he traído mi propia bolsa.” – “No gracias, ya hay suficiente plástico en los vertederos.” – “No gracias, he hecho un juramento anti-plástico”… pero la cara de asombro es siempre igual.
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El sistema económico moderno utiliza mucho el modelo de “más por tu dinero”, a pesar de que esta actitud es muchas veces dañina.
Y el problema es que en la mente de las personas, el tener más productos por menos dinero es muy atractivo. Esto funciona a nivel primitivo porque tan pronto vemos una etiquetas de “DESCUENTO” o de 3X2, el cerebro se desconecta y queremos comprar lo que sea que esté barato.
Es precisamente ahí donde hay que detenernos y pensar antes de comprar.
Suerte con tu próxima pelota!
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Yo tengo productos para yoga en la tienda (eco-friendly) y cojines en algodon bio para la meditación pero no he encontrado pelotas todavia. Una pena!
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valedeoro Reply:
June 7th, 2011 at 07:14
Emprendedores del mundo que buscáis una idea de negocios: pelotas de yoga / pilates eco-friendly! Y que nos avisen cuando salga al mercado
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Creo que deberías de devolver todo lo comprado en decathlon, ademas no ponen ninguna pega para devolver ningún producto.Y así con el dinero que te devuelvan podrás comprar artículos de mejor calidad y menos tóxicos.
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valedeoro Reply:
June 7th, 2011 at 07:13
Buena idea. Y un recuerdo de siempre guardar los tickets de compra, independiente del valor de la compra.
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Una reflexión: ¿Realmente es necesario adquirir una pelota de yoga?
A veces me da la sensación de que al final todo es consumismo… con otra etiqueta.
Un saludo.
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valedeoro Reply:
June 7th, 2011 at 21:55
En mi caso sustituye la silla de la oficina y es la principal razón por la cual ya no tengo dolores de espalda, porque asegura que voy cambiando de posición constantemente. Así que: si, era necesario. Ahora espero que esta vez no se rompe tan rápido para que pueda disfrutarla por mucho tiempo. La anterior sirvio 14 meses (uso diario de 9-10 horas diaria).
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¿ eso funciona de verdad para el dolor de espalda? yo lo veo un poco incomodo.
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