Empresas y consumo: electricidad
Written by valedeoro // 03/03/2010 // sostenibilidad // No comments
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Conozco muchas personas que defienden que el consumo estratégico no tiene ningún impacto ya que lo que hace una sola persona no tiene importancia ante a la economía. Por esta razón es tan importante intercambiar ideas con personas que tengan las mismas convicciones, ya que eso refuerza la sensación de que juntos sí podemos marcar una diferencia. Pero las empresas ya tienen la fuerza incorporada y por lo tanto también tienen una elevada responsabilidad para cambiar el consumo de sus recursos de una manera más responsable. Las empresas representan una especie de consumo agregado y con su comportamiento pueden influenciar de manera más fácil a los proveedores que a los consumidores finales.
Claro está que las grandes empresas tienen un impacto más fuerte sobre sus proveedores que las pequeñas empresas. Por ejemplo, en Estados Unidos la gran superficie Tesco exige de sus proveedores que se comprometan con prácticas sostenibles. Esta política ha resultado en muchas innovaciones entre las empresas que trabajan con Tesco. Otras gran empresas siguen a esta corriente, y no lo hacen por puro amor al arte, sino por razones muy concretas: una mejor imagen entre los compradores y por lo tanto una ventaja sobre los competidores directos. Aunque muchos consumidores no quieren pagar más por productos producidos de manera más sostenible, si prefieren a la marca verde si dos productos son iguales en los demás aspectos. Pero además el ahorro de recursos (tanto de suministros como de recursos físicos) también potencia el ahorro de dinero. En España, la multinacional sueca Ikea en España ha implementado esta estrategia, combinando una sensibilización de los consumidores con un ahorro de 400.000 Euros en la factura de la luz. Y empezando con la luz lo están ampliando a muchos otros recursos que utilizan.
Y las empresas pequeñas y medianas que trabajan en el sector de los servicios? A primera vista no tienen gran impacto ya que no utilizan recursos físicos y sus proveedores no son más que la empresa de los suministros básicos y los productos de oficina. Pero justo aquí hay bastantes formas de aumentar la eficiencia, especialmente al escoger con criterio a los proveedores de electricidad y gas, y de insistir en que el centro de negocios también se una a los esfuerzos para evitar el efecto de los gastos compartidos que al final fomenta el uso irresponsable de los suministros. Por ejemplo, una empresa que alquila oficinas en un centro de negocios. Una parte de los gastos de luz lo paga la empresa (todo lo que se consume a través de los ordenadores). Estos gastos son relativamente pequeños y no suelen levantar grandes pasiones para impulsar el uso responsable del equipamento (apagarlos en horas de descanso y fuera del horario de trabajo por ejemplo). Por el otro lado la empresa tiene que pagar una tasa fija al centro de negocios por las luces, la calefacción y el aire condicionado. Como es una tasa fija, en la empresa no ahorra energía en este aspecto porque “está incluido”. Por otro lado el centro de negocios no tiene por qué invertir en mejoras de la estructura, porque “ya está pagado por las empresas”.
Pero aunque la empresa solo esté directamente involucrada en una pequeña parte de la contratación de recursos, vale la pena investigar las opciones. Aparte de mostrar a los empleados y a los clientes que la empresa sí se preocupa por su entorno, un comportamiento ejemplar también puede animar a otras empresas y personas a aportar su granito.
Consejo práctico: la empresa gesternova ofrece suministros de electricidad 100% procedente de energías renovables, tanto para empresas como para el uso domestico. Y si eres autónomo o tienes tu propia empresa, encima te puedes aprovechar del sello que certifica tu compromiso con el medio ambiente.















