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Soy un fracaso que no sirve para nada

leon disgustado

Hay días que parece que todo está al revés. Me levanto más tarde de lo normal, y aprovecho la excusa para no ir a correr. Mal consigo preparar las comidas del día a tiempo. Cuando me siento en el ordenador me quedo atrapada respondiendo emails y haciendo tareas que en realidad no tienen mucho a ver. De tanta frustración me decido por hacer una siesta con el resultado que duermo toda la tarde y solo me queda tiempo para pasar por el súper. Me siento fatal: he desperdiciado todo un día, seguro que ya no llegaré a hacer todos los proyectos y entonces llega mi pareja y me pregunta: ¿Qué tal tu día? ¿Qué has hecho hoy?

Sorpresa: yo también soy humana

En estos momentos no hay truco de productividad que valga: estoy de mala leche, y encima me siento mal por estar de mala leche, lo que me enfada todavía más. Solo quiero dormir con la esperanza de que al despertar el mundo se haya arreglado solito. (Nota personal: lo he probado. No funciona.) La noche siguiente solía dormir mal por tanto enfado, levantándome más tarde todavía… y de repente llevaba dos semanas sin correr y mi ordenador hecho un desastre.

Hasta que aprendí a perdonarme a mi misma. La única persona en el mundo que realmente me puede estresar soy yo. Así que decido tratarme bien. Me puedo dar permiso de no rendir durante un día. Me puedo permitir de tomar un día de vacaciones de mi vida normal. Y entonces, sin sentirme mal, me paso un día entero con otras cosas. Y mañana volveré a lo normal. Al permitirme un día de malestar (o descanso) me doy tiempo de recargar las energías para seguir mañana, en vez de hundirme durante días.

Para que todo pueda salir bien, de vez en cuando tiene que ir mal

Si todo siempre seguiría el plan perfecto, la vida sería bastante aburrido. Siempre habrá interrupciones, imprevistos y una llamada de tu madre en el momento más inoportuno. Significa que estás vivo, que puedes actuar, que es tú decisión como vivir estos momentos. Puedes sucumbir a la presión que paraliza por el miedo de no llegar, o puedes aceptar que hoy no es tu mejor día. De ambas formas harás lo que puedes o lo dejas para el próximo día, pero sin sentirte fatal e inútil.

Al final de cuentas, todo saldrá bien. Encontrarás una solución. Habrá una alternativa. Y dentro de un año te reirás de esta situación (o, lo que es más probable, ni siquiera la recordarás).

¿Qué haces tú cuándo de repente se te huye la motivación y las ganas?

10 respuestas a Soy un fracaso que no sirve para nada

  1. Primero, plantearme si se me han ido la motivación y las ganas en general, o sólo en ese momento por ese proyecto concreto que en realidad no es lo que me apetece estar haciendo, y puedo ser productiva ese día en otras cosas.
    Si es un estado general de ese día, asumir que probablemente no me he estado cuidando y nutriendo lo suficiente en los aspectos en que necesito cuidado (alimentación, descanso, movimiento, creación, juego, inspiración, conexión y unos cuantos más), escucharme y tener en cuenta mis necesidades. Puede que implique leer, remolonear en Pinterest, darme una vuelta o bajar a la playa, pintar/dibujar/collagear/whatever por el mero placer de hacerlo, echarme una siestita… y comprobar cómo me encuentro después. A partir de ahí, decido.
    Y en días como hoy, primero de ciclo, pues tomármelo con calma, la máxima calma posible.
    Sea como sea, llevo un tiempo aprendiendo que mi/la energía no es constante, que todo es cíclico, y que soy más feliz y acabo haciendo finalmente más cosas si dejo ir y fluyo. Aunque un día no haya hecho lo que planeaba hacer. Gracias por hacerme reflexionar.
    Un abrazo y buen fin de semana!

  2. Saludos Valentina.
    Me gusta tu actitud tan positiva hacia la vida, finalmente de esto trata tu Blog ¿o no? Solo me tomo la libertad de sugerir una técnica complementaria a la tuya, pero no para hacerle frente a la desmotivación y el desgano sino para evitar que se presenten.
    ¿Qué tal si nos tomamos 365 días de descanso al año? Solo que esto implica un poco de disciplina. ¿Disciplina para descansar? Sí. Por ahí circula una frase al parecer de autor anónimo que dice “Nunca te duermas sin un sueño, ni te levantes sin un motivo”. Incluso en un día de descanso es bueno “planearlo” (¿podríamos llamarle simplemente organizarlo?).
    Un día completo tiene muchas horas disponibles, y dedicarlas a no hacer nada sería un desperdicio ya que nunca las vamos a recuperar. Mejor al comienzo del día proponernos hacer una, tres o cinco tareas específicas y solo si disponemos de ánimo y tiempo, realizar alguna actividad más pero descansar sin falta un par de horas diariamente (no incluye las noches). Esto impide que el cansancio se acumule (y con él el estrés).
    ¿Y si decido tomarme todo el día de descanso? ¡Perfecto! Siempre y cuando organicemos toooooooodas esas horas de descanso.

  3. No sabes cuánto te entiendo. Cambie de trabajo hace un mes y medio porque quería más tiempo para mi y calidad de vida y resulta que al final las cosas del día a día me quitan el tiempo que quería emplear en mi, en escribir y en desarrollar mis proyectos. Y para colmo me resfrío en fin de semana y soy un despojo incapaz de levantarme del sofá.

    Pero como tú dices, no hay que sentirse mal o inútil, sino intentar que el día siguiente sea mejor.

    Así que ánimo

  4. Si,muchas veces he sentido esa sensación, vivimos deprisa , sin permitirnos ser sin más, sin hacer, sin correr, sin estar conectados…también he aprendido a ser más comprensiva conmigo y tengo mis dias de “no hacer ná de ná” porque lo valgo jajaja un abrazote

  5. Tu post de hoy me ha venido como anillo al dedo. Justo hace unos minutos he publicado un post en mi blog en que hablo de darme tregua y no autoregañarme, aunque en mi caso, más que un día ha sido una semana, a pesar de tener excusa (estando mal de salud) yo tiendo a autoregañarme cuando no hago lo que se supone que debo. Me encanta leerte. Saludos.

  6. Una operación en la columna junto con una depresión me han enseñado a parar de vez en cuando. Eso sí, lo aprendí de la forma más dura.
    Muy buen post, Valentina

  7. 🙂 me encanta y a Agustín García Calvo le gustaría también, él que tanto pregonó sobre la inutilidad, sobre el no servir para nada 🙂

  8. No me parece mucho que hay que organizar todo!! A veces es bueno solo ver que pasa. Dejarse llevar por la vida, y estar feliz con lo que sale.

  9. La vida es demasiado valiosa, es nuestra responsabilidad plantar la mejor de las caras y más aún cuando las cosas van mal, se lo que es estar en un estado de cabreo, triste, pero somos personas capaces de salir adelante y demostrarnos que somos valientes y que no nos rendimos delante de las adversidades, perseguid siempre vuestro sueño!!! Feliz miércoles.

  10. Me ha gustado tu “entrada”, yo también me di cuenta hace tiempo que algún día hay que frenar, y no hacer “nada”, para evitar todo lo que cuentas e incluso en mi caso:enfermarme.
    Somos humanas y no tenemos porqué ser siempre perfectas. Saludos

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