inspiración, herramientas, ideas y reflexiones

¿Se pueden cambiar los hábitos de los demás?

Cambia el entorno y cambiarás los habitos. Sean los tuyos lo s de los demás.

La pregunta sobre cómo cambiar los hábitos de los demás es muy común entre los participantes del Curso de Hábitos de ValeDeOro. Cuando has entendido como funciona la creación (y el cambio) de hábitos para aplicarlo a tu propia vida, de repente te cuesta ver como los demás cometen una y otra vez los mismos errores que hace poco te eran tan familiares. En el caso de familiares y amigos la motivación suele ser el deseo sincero de ayudar a la otra persona. Cuando se trata de vecinos, compañeros de trabajo o clientes generalmente la idea es ayudarles a organizarse para que no te interrumpen a ti misma – o para que ajusten sus procesos a lo que tú necesitas.

Pero, ¿es posible cambiar los hábitos de otras personas? ¿Se puede influenciar a otras personas de forma que alteren su comportamiento sin crear la motivación necesaria que te tomó tanto tiempo en generar? Y si se puede, ¿cómo funciona?

¿Qué es lo que quieres conseguir?

Si te has planteado cambiar el hábito de otra persona, es importante que primero estés consciente de tu motivación personal. Seguramente existe alguna razón por la que quieres que el otro cambie, una razón que conlleva alguna ventaja para ti. Quizás te facilita tus propios hábitos nuevos, tal vez simplifica tu día a día, o a lo mejor te permite compartir tiempo de calidad con otras cosas. ¿Puedes detectar el por qué personal detrás de tu aparente motivación altruista de querer ayudar? Es la única forma que te permitirá encontrar alternativas en caso de que tu plan no funciona.

Te gustaría que tu pareja ponga la ropa para lavar directamente en la cesta de ropa sucia en vez de que distribuirla sin orden aparente por toda la casa. Reduciría las discusiones sobre calcetines perdidos, camisas sin lavar y camisetas que aún se podría haber usado (pero que ahora están mojadas).

Quisieras que tus clientes utilicen un programa especifico para contactar contigo en vez de tener toda la información dispersa entre whatsapp, anotaciones del móvil y tu email. En realidad quieres evitar los disgustos de tener que cambiar y cancelar citas por haber dado la misma hora dos veces en medios distintos.

¿Hasta donde puedes influenciar en el entorno del otro?

Una de las bases de crear un nuevo hábito es cambiar el entorno para que facilite al máximo la conducta deseada, o dificulte al máximo ignorar el nuevo hábito. Por supuesto que si la otra persona vive contigo te será más fácil cambiar este entorno que si se trata de un cliente con el que tratas muy de vez en cuando. En tu casa es fácil mover la cesta de la ropa sucia de un lugar a otro, mientras convencer a un cliente que utilice otra herramienta puede ser demasiado complicado como para que valga la pena.

Ahora hace falta que emplees tu creatividad: ¿cómo puedes conseguir que lo más fácil será dejar la ropa sucia en el cesto? ¿Cómo puedes educar a tu cliente que te confirme la cita en TU programa preferido?

En el caso de la ropa sucia puedes eliminar la tapa del cesto y la silla en la que suele acumularse la ropa sin clasificar. Ahora o la ropa acaba dentro del cesto (para lavar) o se vuelve a guardar en el armario. Es posible que ni siquiera tengas que discutir el tema, ya que la solución es automática.

Mientras tanto, con tus clientes tendrás que recurrir a la comunicación directa. Cada vez que organizas una cita, puedes enviar el enlace de la herramienta en cuestión recordando que para confirmar la cita es imprescindible que reserven el horario a través de [herramienta]. En 99% de los casos los clientes entienden que es simplemente parte del proceso para poder hablar contigo y lo harán sin ningún problema.

¿Cuánto puedes / quieres comunicar tus intenciones?

En ambos casos has conseguido un cambio de actividad basado en los cambios que tú has introducido. En caso de tu pareja ha sido un cambio práctico basado en cambiar el entorno físico (con o sin explicaciones). En caso de interacciones menos frecuentes y fuera del ámbito personal, los cambios requieren una comunicación corta y concisa del por qué del cambio. Cuánto destacas las ventajas para el otro o para ti mismo depende de cada caso.

¿Qué hábitos de otras personas quisieras cambiar?

2 respuestas a ¿Se pueden cambiar los hábitos de los demás?

  1. ¡Feliz año nuevo, Vale!
    Creo que propones un enfoque muy interesante sobre cambiar los hábitos de los que nos rodean, soy muy partidaria de hacerlo (siempre que estos hábitos sean beneficiosos para ambas partes). A través de acciones sutiles siempre se consigue más que siendo directos, tenemos que poner un poco de ingenio al asunto si queremos conseguir unos buenos resultados. Además, creo que es imprescindible una buena actitud, siempre se consigue más con miel que con hiel.

  2. Hola Valentina:
    Me ha gustado mucho. En mi caso, mi madre y hermana son acumuladoras compulsivas. Se ha convertido en un serio problema. Yo vivo en el campo, a unos 500 kms por carretera y aprovechando un viaje de ambas, decidimos organizar un poco. Ha sido una semana full trabajo con mi otra hermana y mi hija. Han regresado y gritado un poco. Ya se comienzan a acostumbrar a estar en el lavadero sin las dos lavadoras automaticas descompuestas.Tu blog es hermoso, continua, enriqueces nuestras vidas

Deja un comentario

Menos cosas, menos estrés y menos caos: ¡Subscríbete a las Inquietudes Minimalistas y descubre una nueva forma de vivir!

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close