inspiración, herramientas, ideas y reflexiones

La felicidad de la no-propiedad

Estación de Bicing en BarcelonaEl viernes pasado participé en el Global Eco Forum 2010 y volví a casa con mucha inspiración, muchas nuevas ideas, de haber conocido gente interesante e inspirador, y de ver que hay mucha gente que se interesa por alternativas al consumismo ciego que marca el siglo XXI. Puesto de esta forma suena casi un poco revolucionario.

Una idea, que fue resaltada por Victor Viñuales de la Fundación Ecología y Desarrollo, pero que también saltó en las diferentes mesas de discusión, fue la idea de la no-propiedad. O mejor, la felicidad de la no-propiedad y por lo tanto del no tener que preocuparse por algo que al final no es ni tuyo, pero que puedes usufruir como si fuera tuyo. Me explico: en Barcelona desde hace un tiempo hay un servicio de transporte público basado en bicicletas, el bicing. En la ciudad hay cientos de estaciones de bicing donde, con una tarjeta, puedes recoger una bicicleta para irte a donde tengas que ir y dejarla en la estación más cercana.

Es verdad que no siempre todas las bicicletas están en perfecto estado. También es verdad que hay estaciones que por experiencia siempre están llenas en determinados horarios. Pero a pesar de todas estas razones prefiero ir de bicing que comprarme una bicicleta para mi sola. La idea de compartir este producto con otros usuarios me facilita mucho la vida. Puedo desplayarme en bicicleta como si fuera mia. Pero sin las inconvenientes de ser el dueño de la bicicleta:

  • No tengo que preocuparme por si me la roban (o una parte de ella).
  • Si quiero ir de bicing y volver de metro, no tengo que llevar la bicicleta conmigo a la vuelta.
  • No necesito tener espacio para guardar una bicicleta en mi casa.
  • Si la bicicleta tiene algún defecto aviso a la empresa que lo gestiona y cogo otra en el instante.
  • Es mucho más barato que comprar una bicicleta propia, ya que pago una cuota bajísima por año.

Con mi estilo de vida minimalista encaja muy bien. Pero va más alla de ser una simple questión de filosofía. Antes de decidirme contra la compra de una bicicleta y por el uso de las bicicletas compartidas he tenido que analizar por qué quería tanto comprar una bicicleta. La razón no era la bicicleta en sí, sino la conveniencia de tener un medio de transporte que pudiera combinar con mi uso del metro. Algo que me deje hacer un poco de deporte mientras voy al centro. Y algo que me pueda llevar directamente a mi destino sin tener que hacer 2 cambios de linea con el metro. No quería una bicicleta. Quería hacer uso de una bicicleta. Porque la parte de almacenarla, tener que arreglarla cuando algo se rompe, preocuparme por sí han robado otra vez la rueda delantera, esa parte no era parte de mi ilusión de una bicicleta. Pero está incluido cuando te la compras.

La idea de compartir cosas que no utilizamos constantemente me parece muy lógica. Y espero que lo que ha empezado con los bicicletas y los coches se pueda exender a otros ámbitos también. Hay tantas cosas en las casas que no se utilizan todos los días. Sería un gran ahorro de dinero y de espacio si cada planta en un edificio pudiera compartir una lavadora en vez de tener 4 lavadoras que se utilizan una vez cada semana. Todavía los edificios no están adaptados para este tipo de compartir las cosas, pero quién sabe. Hace 5 años el tráfico aquí tampoco permitía andar de bicicleta.

¿Qué otras cosas se pueden compartir fácilmente sin que haya mayores inconvenientes para los usuarios? ¿Tú compartirías con tus vecinos?

—-
Foto: Eshter Dyson / flickr

3 respuestas a La felicidad de la no-propiedad

  1. En el trabajo, compartimos varias personas el mismo ordenador, cada una tiene su cuenta y todo funciona perfectamente.
    Ahora ya no tiene que ir cada uno cargando con su portátil.

  2. Realmente es un servicio perfecto por todo lo que dices, no tienes que cargar todo el día con la bicicleta y puedes utilizarla tantas veces como quieras. Un 10 por la iniciativa.

Deja un comentario

Menos cosas, menos estrés y menos caos: ¡Subscríbete a las Inquietudes Minimalistas y descubre una nueva forma de vivir!

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close