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¿Qué es lo mínimo?

Haz lo mínimo - complicarte la vida es opcional

En el mundillo de los emprendedores tecnológicos se habla mucho del MVP – del “minimum viable product” (en español: producto viable mínimo). Este concepto recomienda a los desarrolladores de producto sacar su primer prototipo al mercado cuanto antes. Más adelante se pueden añadir opciones y variaciones, lo importante es que hora, al inicio, se pueda demostrar la viabilidad de este producto.

El producto viable mínimo no es perfecto. No ofrece (aún) todas las opciones que el usuario sofisticado espera. No está disponible en todos los colores y seguramente hay muchas formas de mejorarlo. Eso sí, funciona y soluciona lo que vino a solucionar. Ni más ni menos. No sacaría un sobresaliente, pero si un “bien”. Y a veces “bien” es más que suficiente.

El resultado mínimo viable

El mínimo viable no solo existe en el mundo de los productos. Tus tareas también tienen un resultado mínimo viable, al igual que tus objetivos y hasta tu lista de compra. El mínimo viable no es el resultado perfecto y ciertamente se podría mejorar. La gran ventaja de hacer solo lo mínimo es que tienes más tiempo para dedicarlo a otras cosas – una gran ventaja en épocas de estrés.

La búsqueda de lo mínimo viable es especialmente interesante si tienes la impresión que no avanzas nunca en tus tareas, si te consideras perfeccionista o si pierdes horas y horas procrastinando acerca de lo que tendrías que estar haciendo. Si al final del día sientes cierta frustración porque no has conseguido todo lo que te planteaste en tu euforia matutina, entonces el mínimo viable te puede sacar de más de un apuro.

Deja de juzgarte por hacer solo lo mínimo

Muchas mujeres me han dicho que no están confortable con la idea de hacer lo mínimo posible. Suena a pereza, a no querer implicarse, a buscar el camino más fácil. Parece que el sacrificio, la falta de sueño y la horas adicional invertidas le den un brillo especial a los resultados. La realidad es que raramente te agradecerán la energía extra invertida para encontrar la fuente o el color perfecto para la presentación ni por haber usado tres días en encontrar el material un 2% más barato que exigido por el presupuesto, especialmente si es la razón por la que no pudiste preparar la reunión del viernes.

Concentrarte en hacer lo mínimo no significa darle menos atención a este mínimo. Significa tener tiempo y energía para las demás tareas que en caso del resultado perfecto no llegarían a hacerse nunca.

La diferencia entre proceso mínimo y el resultado

Hacer lo mínimo requiere una reflexión previa sobre los parámetros que definen lo mínimo. Antes de sentarte a estudiar tendrás que tener claro lo que necesitas saber para pasar el examen (tanto a nivel de contenido como de nivel de detalle) – no es suficiente empezar en la página 1 de tus notas. Si preparas tu piso para una fiesta, quizás basta con que decoras la sala y el recibidor, sabiendo que nadie entrará en la cocina. Y si lanzas tu primera página web, a lo mejor es suficiente empezar con información sobre ti y tu proyecto antes de retrasar el lanzamiento durante meses porque falta añadir un área de clientes o una tienda propia.

Recuerda, cualquiera se puede sentar, empezar con una tarea y trabajar hasta que esté hecha, sin pensar dos veces en la utilidad de esta tarea. La magia está en conseguir el resultado en un tiempo y con una calidad razonable – y curiosamente esta reflexión es la que te permite conseguir mejores resultados.

Un ejemplo personal: ¿cómo comprar una cochecito gemela sin morir en el intento

En las últimas semanas invertí horas y horas en la selección del mejor cochecito para los mellizos en camino. Estaba ya agobiada con la cantidad de informaciones y opiniones disponibles en la web. Así que cambié de estrategia: definí el presupuesto máximo y los parámetros que más me importaban (peso máximo, facilidad para plegarlo, tamaño máximo). Y además fijé un horario para finalizar la investigación de mercado y pasar a la acción.

Cuando encontré el blog de mellizos de Adriana con su tienda añadí “apoyar al pequeño emprendedor” a mi lista de parámetros. Cerré todas las pestañas de tiendas grandes y aproveché el chat para que Adriana me aconsejara personalmente.

Si, quizás hubiera podido encontrar un producto con un plazo de entrega más rápido – pero los gemelos nacerán en enero, así que no me viene de una semana.

Si, existen modelos con colores más alegres y más vivas – pero el negro combina con todo y no vale la pena obsesionarme con la tonalidad de turquesa perfecta.

Si, a lo mejor hubiera conseguido un cochecito más barato de segunda mano o en otra tienda mayorista – pero el ahorro al final no me hubiera compensado la inversión de otras tantas horas y el agobio que para mi significa lo de ir de compras (aunque sea online).

Curiosamente al definir el proceso mínimo viable para mi búsqueda del cochecito he acabado con el mejor cochecito doble que podría haber encontrado.

¿En qué actividades estás invirtiendo tanto tiempo que ya no te queda energía para lo demás? ¿Puedes definir un resultado mínimo viable para acortar este tiempo?

3 respuestas a ¿Qué es lo mínimo?

  1. Lo que más me ha gustado del post “La magia está en conseguir el resultado en un tiempo y con una calidad razonable.” Muy buenas reflexiones!

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