Lo sostenible es demasiado caro – salidas de la dicotomía caro vs. barato

Written by  //  03/01/2011  //  solidaridad, sostenibilidad  //  12 Comments

“Si un producto cuesta menos que sus partes, entonces alguien más ha pagado por ello. Con su salud, su bienestar, o su independencia”
(mi madre, aunque probablemente ella también lo aprendió en alguna parte)

Niña trabajando en el campoSoy una consumidora bastante exigente. Como cada Euro gastado es un voto, intento votar con el máximo de conciencia. No quiero que una multinacional se enriquezca porque he comprado ropa fabricada en la India bajo condiciones sospechosas (aunque le pongan “diseñado en Francia”). No quiero apoyar una cadena de juguetes de plástico que divide sus departamentos en rosa (para chicas, lleno de accesorios de belleza y cocina) y azul (para chicos, los únicos que pueden tener una caja de experimentos químicos).

Así que busco mis alternativas. Me cuesta más dinero, porque tengo manía de cuestionar todo. Pero también me cuesta más dinero cada compra. La ropa de algodón ecológico que venden en la tienda del barrio tiene su precio. Los juguetes de madera con sello FSC (que no se hayan tallados ilegalmente en la amazonia) tienen su precio. Las rosas de comercio justo tiene su precio. Y los zapatos de cuero de vacas felices también tienen su precio.

Y esta es la diferencia para mi. No son caros o baratos. Tienen su precio. Y es un precio justo.

Cuando me decido por los productos convencionales, el precio debería ser el mismo. Pero en este caso no lo pago yo. Lo paga otra persona, de una forma u otra.

La ropa de algodón convencional es responsable por grandes campos envenenados en África donde ya nada más puede crecer. Además los pesticidas acaban en el agua potable y tienen efectos novicios sobre la salud.
Los juguetes de plástico que mi primo se mete en la boca contienen ftalatos, una sustancia altamente tóxica pero muy barata  y muy útil en la producción del plástico. Además estos juguetes se rompen más fácilmente y acaban en los vertederos, sumándose al problema del plástico.
El cuero para zapatos convencionales ha sido preparado con tintes y baños tóxicos además de proceder de vacas que no han visto la luz del día jamás. Estos procesos de producción no sólo tienen un efecto negativo sobre las vacas, sino también sobre las personas que tienen que trabajar con ellos.
Las rosas convencionales, generalmente proveniente del Ecuador se cultivan en condiciones muy precarias para las trabajadoras (en su gran mayoría mujeres), trabajando 14 horas al día sin ni siquiera guantes para aguantar las espinas.

No me parece justo que otra persona tenga que pagar por mi consumo con su tierra, su salud, sus oportunidades de educación, o sus recursos. Y si tener productos “baratos” significa esto, entonces no estoy interesada.

Prefiero pagar un precio justo para que otros también tengan una oportunidad.


Foto: noesunjoc / flickr


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12 Comments on "Lo sostenible es demasiado caro – salidas de la dicotomía caro vs. barato"

  1. Aurelio 03/01/2011 at 13:45 · Reply

    Interesante post, gracias.
    ¿Vacas felices? Menudo eufemismo para intentar tranquilizar la conciencia y vender más caro, pero como se suele decir el que no se consuela es por que no quiere.
    Feliz año

    [Reply]

    valedeoro Reply:

    Jeje, vacas felices es la traducción directa del alemán. Se refiere a la forma de como viven las vacas, o sea que puedan pastorar a fuera, que tienen espacio para moverse, que no reciben hormonas que pueden tener un efecto negativo después en los que comen la carne. Al final morrirán igual, pero mismo así me parece importante no hacer sufrir los animales encuanto estén vivos. Para saber más sobre como los animales son tratados en escala industrial recomiendo las peliculas “Food Inc.” y “Earthlings”. El segundo lo puedes encontrar en youtube. En español el titulo es “Terráqueos” si lo recuerdo bien. Muy buen documental, aunque no se recomienda verlo antes de la cena.

    [Reply]

    Aurelio Reply:

    Hola.
    He vistosa dos películas Food INC es como una peli de Disney comparada con Earthlings. A esta última se le apoda también “The Vegan Maker” porque a lo que inspira no es a cambiar tu participación en la increíblemente cruel explotación de los animales que realizamos por otra un poquito menos cruel, sino a salirse de ese círculo. Yo no he vuelto a ver de la misma forma mi par de zapatos de piel y al menos a mí no me apetece comprar otro par, aunque sea de “vacas felices”. Lo que busco es evitar mi participación en esa barbaridad votando con mis compras. Lo malo de los eufemismos es que por ejemplo también podrás encontrar leche de “vacas felices”, cuando la propia producción industrial de leche es una completa aberración

    [Reply]

    valedeoro Reply:

    Hola Aurelio, gracias por tu opinión. Yo personalmente no soy vegana (aunque la intolerancia a la lactose ha diminuido bastante mi consumo de productos lactícios), ni 100% vegetariana. Pero lo que consumimos en casa de carne es de ganadería ecológica, o sea, las vacas viven en el campo, comen pasto. Para mi, poder comer carne de vez en cuando es compatible con un estilo de vida compatible. Lo que no lo es, es el consumo de carne de la ganadería industrial. Es importante tener conciencia de los efectos que tiene nuestro estilo de vida para así poder decidir donde queremos actuar.

  2. sergi 03/01/2011 at 14:46 · Reply

    Hola Valentina! referente a los ftalatos, te recomiendo este artículo que publiqué… por cierto, no estaría mal hacer un poco de investigación sobre la indústria de la perfumería… http://www.sergicaballero.com/2010/09/09/toxicos-en-nuestro-organismo/

    [Reply]

  3. Luis José 03/01/2011 at 22:05 · Reply

    Es cierto que lo sostenible cuesta más dinero, pero si eres minimalista, al final terminas gastando menos. Comprar una camisa de 90 euros sale más económico que comprar 5 camisas de 20 euros cada una :)

    [Reply]

  4. Omar Carreño 04/01/2011 at 09:29 · Reply

    Hola Vale,

    Fíjate que al comprar actualmente estoy pensando cada vez más en la procedencia y el fin de las cosas que consumo, antes no lo hacía, pero como cada vez requiero menos cosas, me resulta mucho más fácil establecer mis propios límites al comprar y analizar mejor.

    Es impactante todo lo que nos cuentas, ero es la gran ventaja de la sostenibilidad, que nos permite entender lo que viene detrás de cada consumo.

    Feliz año amiga.

    Un abrazo,

    Omar Carreño

    [Reply]

  5. Miguel de Luis 04/01/2011 at 10:53 · Reply

    Y lo que es más, al final, la injusticia es la mayor ineficiencia del mundo. Todo lo que ahorramos en el comercio injusto lo acabamos pagando, lo único que pasa es que nos enteramos años más tarde.

    [Reply]

    valedeoro Reply:

    Quizás lo más difícil es poder relacionar los gastos más tarde con el consumo de ahora. Muchas catástrofes naturales se deben al consumo inmesurado de antes (por ejemplo inundaciones en regiones donde se cortaron todos los arboles, lo que resultó en la desapareción del resto de vegetación y después del suelo, así que ahora ya no puede absorber el agua). Ahora, como explicar bien a las persoas que lo que hacen ahora, lo pagarán en 20 años?

    [Reply]

  6. Juan Olvera 05/01/2011 at 01:30 · Reply

    Que tal Vale

    Mira siempre intrigandome con tus post, yo no conocía mucho del tema, pero gracias a esto voy a investigar mas.

    Saludos!

    [Reply]

  7. Chris Stevens 09/01/2011 at 19:50 · Reply

    A mí lo que más me impacta (por desconocido y porque es algo que usamos todos) es el tema de los móviles y portátiles.

    Las baterias de ion de litio requieren un componente, el coltán, cuyas reservas se encuentran mayoritariamente en el Congo. Esto ha provocado que ciertos gobiernos (detrás de empresas que fabrican móviles) paguen guerrillas para poner gobiernos títeres que les suministren ese codiciado material.

    Vale, estamos pagando guerras con nuestros nuevos móviles (al igual que con otro montón de coas que consumimos). Pero la cuestión es: ¿hay alternativa?

    [Reply]

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