Matemáticas y perspectiva

Written by  //  28/07/2010  //  sostenibilidad  //  2 Comments

En mi trabajo hay una máquina dispensadora de café. Te prepara un café recién molido de una marca italiana reconocida por su café. Para los amantes del té tenemos un hervidor de agua. A nivel práctico eso significa que los cafélatras llevan 40 céntimos, y los téficionados se presentan con su tasita y la bolsita de té. Después de haber preparado la bebida, los del té se llevan su tasa con té, y los del café se llevan un pequeño copito de plástico con un espreso.

Una situación cotidiana, que se repite varias veces durante el día. A cada 40 céntimos sale otro café y otro copito de café. El colega promedio en mi trabajo parece tomar 1-2 copitos por día. Por el estrés. Por el cansancio. Por la resaca. O porque necesita simplemente una pausa.

Considerando que en 2010 por ejemplo el año tiene 250 días laborables y restando los vacaciones de 22 días laborables del mínimo estatuario legal llegamos a 228 días en la oficina. Quizás no es siempre dos cafés. Habrá días de un solo café. Otros días caen tres. Si estipulamos unos 1.5 cafés por día, llegamos a 342 cafés por año. Y 342 copitos que han acabado en el cubo de basura al lado de la cafetera del café recién molido de una marca italiana reconocida.

En mi empresa actualmente somos 100 personas. Digamos 3/4 de ellos se unen a los consumidores habituales de café de máquina. Ahora ya llevamos 75 x 342 copitos de café. Creo que con estos 25.650 copitos de café se puede llenar una buena parte de nuestras oficinas. O un vertedero. Cada año.

Y no somos la única empresa con estas máquinas de café…

Pero si quiero un café y solo hay esta máquina?

  • Invierte un poquito de dinero en un buen café soluble (de preferencia de comercio justo). Así podrás prepararlo en tu propia tasa sin tener que recurrir a los copitos de la máquina.
  • Lleva tu tasa al trabajo e intenta alternativas del café. Hay diversos tés y infusiones que también pueden ayudarte a levantar el ánimo. Y los puedes hacer en tu tasa.
  • Cuando bajas a la cantina para tomar un café, pide que te lo sirvan en tasa y no en el copo de plástico.
  • Haz cálculos con tus colegas para que vean el efecto.

Por cierto, lo mismo vale para los copitos de plástico que acompañan las fuente de agua de oficina.

El plástico tiene como ingrediente principal el petroleo. Como una gran parte de este petroleo ahora está en las águas del golfo de méxico, vale la pena repensar nuestro consumo para que esto no vuelva a ocurrir. Si no utilizamos estos cientos de copos de plástico, no se necesitará el petróleo para fabricarlos.

Los pequeños gestos sí cuentan.

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Foto: t3mujin / flickr

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2 Comments on "Matemáticas y perspectiva"

  1. Choco Buda 28/07/2010 at 12:35 · Reply

    En este lado del mundo lo más usado son las cafeterías comerciales, por ejemplo Starbucks, donde una taza de café sale en $1.00 dólar.

    Un trabajador promedio toma 3 o 4 tazas de café al día, así que, como bien dices, las matemáticas nos demuestran que sale muy, muy caro.

    La alternativa que aporto es que hagan el café en casa y se lo lleven en un contenedor térmico. De esta forma pueden disfrutar café hecho en casa todas las mañanas.

    Hablando de mi experiencia personal, el trabajar desde casa me permite comprar muy buen café y prepararlo. No sólo es el mejor café que puedes encontrar en la ciudad, sino que también es muy barato.

    Buen post!

    [Reply]

  2. Hluot Firthunands 28/07/2010 at 17:49 · Reply

    Yo tengo recipientes termicos (termos) para agua, para cafe o para té (evito que se mezclen los sabores) y siempre salgo de la casa con uno.

    Si quiero agua, café o té, me sirvo en el termo y me olvido de los vacitos o conitos. Y lo hago incluso en cafeterias como Starbucks, nadie me ha dicho que no se puede vender así y nadie me ha visto mal por eso.

    Incluso es mejor porque los vasitos son buenisimos para quemarte las manos cuando vas caminando o cuando alguien te empuja. Tambien previenes accidentes porque los termos tienen tapa y si se caen encima de la computadora no se riega nada.

    Disfruto de no utilizar cucharitas desechables porque pones la bebida y el azucar en el termo, lo cierras, lo agitas ¡y listo!

    Por último, en la oficina tenemos una cafetera y cooperamos para el café o el té y si recien hecho el café lo pones en el termo, puedes apagar la cafereta ahorrando electricidad, manteniendo la bebida caliente durante el día sin sabor a quemado.

    Cuestión de generar habitos y conciencia.

    [Reply]

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