Minimalismo, sostenibilidad, eficiencia
Written by valedeoro // 23/04/2010 // minimalismo // No comments
Hace un mes más o menos encontré el libro The art of being minimalist donde Everett Bogue explica de forma precisa cómo ha podido dar un giro a su forma de vivir. En menos de un año ha conseguido reducir sus pertenencias a 100 cosas lo que conlleva toda una serie de ventajas:
- Viajar ya no significa requiere una planificación meticulosa para no olvidarse del pasaporte. Al tener pocas cosas sabe perfectamente dónde está cada cosa en todo momento.
- Con menos cosas se necesita menos espacio, lo cuál también conlleva menos horas de limpieza semanal.
- Cambiar de casa (por ejemplo a una casa más pequeña) resulta fácil si lo que tienes cabe dentro de dos maletas.
- Al concentrarse en lo esencial se reduce palpablemente la presión de tener que consumir a todas horas, lo que al final de mes se nota en la cuenta bancaria.
El libro ha tenido un profundo impacto en mi vida (como sabrán todos lo que han recibido libros de regalo en los últimos días) me ha impresionado tanto que he pasado las últimas semanas traduciéndolo. Actualmente está siendo revisado (ya que mi español tiene sus fallos portuñoles) y a partir de la primera semana de mayo lo podréis encontrar la versión española en esta página.
Pero ¿por qué hablar del minimalismo en un blog sobre sostenibilidad y eficiencias? La razón es muy simple: al hacer hincapié en la reducción de las posesiones y optar por un estilo de vida más simple, el minimalismo resulta ser una base filosófica muy poderosa para vivir de forma sostenible y aumentar la propia eficiencia:
- La reducción del consumo, contrario a lo que pide la sociedad, tiene un impacto directo sobre el medio ambiente. Lo que no se consume, no se produce (para reponerlo en la tienda) y por lo tanto no gasta recursos inútilmente.
- Al comprar menos cosas es posible concentrarse en la calidad de los productos, no solo a nivel de ingredientes/materiales, sino también considerando el impacto que tiene en su lugar de origen. Y debido a que se consume menos, es posible escoger productos de comercio justo/de producción local y productos ecológicos.
- Al simplificar el contenido de tu casa, casi de forma automática le dás más orden a las cosas lo que muy probablemente desencadena más creatividad en el uso de las cosas más esenciales.
- El minimalismo no solo vale para las cosas pero también para los flujos de trabajo: concentrarse en lo realmente importante y eliminar lo superfluo puede hacer milagros a la hora de disminuir el estrés.
Para más informaciones en inglés de Everett Bogue, visita su página de Far beyond the stars. Para ser uno de los primeros en conseguir el libro en español, sígueme en twitter @valedeoro para que te pueda avisar cuando salga.
















