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Octubre: No compres nada nuevo

Ejemplo de la selección de la temporada Proyecto 333 de otoño 2013.
Ejemplo de la selección de la temporada otoño 2013.

Para mi, octubre es un mes super especial. Es el inicio de una nueva temporada del Proyecto 333 y además es el mes internacional de no comprar nada nuevo. Son dos retos perfectos para iniciarse en el minimalismo o poner a prueba los propios avances. Así que cada año, me apunto nuevamente y cada año aprendo algo nuevo.

Consumo consciente vs huelga de consumo

Tanto en el mes de no comprar nada nuevo (en twitter y en instagram: #bnnm, por las siglas en inglés) como el Proyecto 333 son ejercicios de sensibilización para aprender a consumir de forma más consciente y alinear los propios gastos e inversiones con tus valores y tus ideales. Estos retos son más que una huelga puntual de consumo. Son una especie de des-intoxicación para darte el tiempo de conocer tus necesidades reales y también tu creatividad innata. Porque “no comprar nada nuevo” no significa que todo se quede tal como está hoy ni el Proyecto 333 implica que cada día vestirás lo mismo.

La idea detrás de ambos proyectos no es un aviso puntual a una marca específica o “al sistema”. Es mucho más: cada participante añade su granito de arena para cambiar el sistema desde dentro, convirtiendo el consumo por inercia en un acto consciente de reivindicación de sus valores personales.

No compres nada nuevo

Este mes de Octubre te reto a no comprar nada nuevo. No te compres ropa, por lo mono que te parezca este jersey. No te compres el nuevo teléfono, por lo mucho que te digan que cambiará tu vida. No compres este cacharrito de cocina, a pesar de que su color combinaría perfecto con tu sartén. Este mes, no compres nada nuevo y ejercita tu creatividad para encontrar alternativas, tanto de uso como de procedencia.

¿Realmente lo necesito? ¿Ahora? En muchos casos esta simple pregunta será suficiente para cambiar de idea sobre si llevarte algo o no. Si tu cerebro, tan acostumbrado a que le concedas cualquier deseo de inmediato, se pone rebelde, lo mejor es a) no llevar la tarjeta encima y b) empezar desde ya con tu lista de los 30 días. A partir de Noviembre podrás evaluar con la cabeza fría cuales de los deseos urgentes de Octubre realmente valgan la inversión.

¿Existe otra cosa que sirva para lo mismo? Quieres hacer Pizza con tus amigos y no tienes un rodillo. Podrías comprarte uno, o, ya que este mes no tienes esta opción, podrás preguntar a tus amigos si alguien puede traer el suyo. O podrías utilizar la botella de vino de la cena de ayer para conseguir el mismo efecto. Ejercita tu músculo de la creatividad, e involucra a tus amigos para que te ayuden a encontrar soluciones no tan cotidianas.

¿Dónde lo puedo conseguir? Si realmente no tienes que vestir en la fiesta de la empresa, pide ayuda a una amiga que tiene la misma talla que tú. Visita los mercadillos o las tiendas de segunda mano. Si las francesas, símbolo del buen-vestir, no tienen problema en arreglarse a base de ropa usada, tú también te puedes atrever con ello. El secreto está en conocer nuevas formas de consumo: prestado, intercambiado, re-utilizado, mejorado (upcycling), reparado… tienes todo un mes para descubrir tus opciones.

[Por supuesto que el reto no impide que compres comida, artículos de higiene o que inviertes en formación personal y el regalo para la fiesta de cumple a la que te han invitado.]

Proyecto 333: 33 prendas – 3 meses

El Proyecto 333 encaja perfectamente en el mes de no comprar nada nuevo y lo enriquece con algunos matices especiales: para llegar a los 33 prendas tendrás que revisar tu armario y tomar decisiones acerca de las prendas que yacen en sus profundidades. Es el momento para deshacerte de todo aquello que no te gusta, que no te queda bien o que no te hace sentirte bien. De lo que te queda escogerás 33 prendas (excluye ropa interior y ropa de deporte) para usar exclusivamente en los próximos tres meses. No comprarás nada nuevo. Aprenderás a combinar tus prendas de formas inesperadas. Tus mañanas se convierten en un momento ligero y lleno de energía (porque sabrás de inmediato lo que te vas a poner). Y además tendrás mucho más tiempo porque te puedes ahorrar las salidas al centro comercial.

¿Te apuntas al reto de no comprar nada nuevo este mes?

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9 respuestas a Octubre: No compres nada nuevo

  1. Oh, no voy a ser capaz este mes de octubre. En efecto, tengo un reencuentro con mis compañeras de carrera y me “tengo” que comprar algo. A mi favor: todos mis pantalones me van grandes. 😉 Lo intentaré en noviembre. A ver si me acuerdo. 😉

  2. Me llama muchísimo la idea, seré capaz, me lo pienso en el día de hoy, pero creo que voy a aceptar el reto, de momento el de no comprar nada en octubre, con el 333 no sé aún si atreverme. Besos.

  3. Hola Valentina!

    Decirte que todo lo que escribes me parece realmente interesante y práctico, pero muy difícil de llevar a cabo en esta sociedad consumista, pero por eso se le llama RETO!

    He vivido una experiencia parecida a la del Reto 333, durante mi viaje por Asia, donde simplemente cargué con una mochila a mi espalda durante los 6 meses que duró y os puedo asegurar, que fui la persona más Feliz del mundo. Entras en un estado de desapego total, no echas en falta nada ¿para qué lo necesito? Es una sensación única, aprendes a vivir con lo realmente necesario y ya está. Entras en un estado de transformación y de liberación, donde tus valores acerca de la Vida cambian por completo. Bueno, realmente yo he cambiado.

    Gracias y espero que mucha gente se apunte al RETO de no comprar nada durante el mes Octubre… yo sí me apunto!

    Lara

  4. Mira por dónde Valentina lo he llevado a cabo en septiembre, pero no se si me podré contenerme este mes de octubre Lo bueno, que estoy reciclando cantidad de ropa de otros años, combinándola de distinta manera, es sorprendente lo que da de si.
    Se lo leeré a mis hijas a ver si ellas lo hacen……,¡ lo dudo! pero bueno…
    Un beso.
    Carmen.

  5. Hola Valentina,
    Me encantan tus retos.
    el 333 es un reto un tanto cuanto difícil para un oficinista, ya que la buena presentación es indispensable y a veces tener tan pocas prendas puede hacerte ver como retrato, por mucho que las combines. Se agrava en una oficina donde las mujeres en particular pareciera que trabajan solo para vestirse al último grito de la moda.

    Hay alguna modalidad del 333 para gente de oficina?

    • Hola Patylu,
      Al final de cuentas las reglas las pones tú. Por ejemplo, puedes empezar con un proyecto 331, utilizar las 33 prendas solamente durante un mes y ver si realmente no se puede. Cuando yo trabajé como ejecutiva de cuentas también participaba en el 333 y ni mis colegas ni los clientes se dieron cuenta. El truco en este caso está en que todo combine entre sí y en los accesorios cuidadosamente escogidas. Yo te animo a que lo empieces y descubras cuánto tiempo puedes cumplirlo. Y si a los cuatro o seis semanas te das cuenta que ya no tienes remedio siempre puedes rescatar alguna u otra prenda. Date cuenta que gran parte del aprendizaje ya está en el hecho de revisar tu armario a fondo. A lo mejor te sorprende cuántas prendas son 33 🙂

    • Hola Edie,

      “Por supuesto que el reto no impide que compres comida, artículos de higiene o que inviertes en formación personal y el regalo para la fiesta de cumple a la que te han invitado.”

      Se trata de un ejercicio de concienciación, de salir del “comprar por comprar”.

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