Cómo reducir las compras sin renunciar a nada

Written by  //  20/05/2010  //  minimalismo  //  1 Comment

mercadilloEl fin de semana pasado he organizado una fiesta de intercambio de ropas en mi casa, para entre chicas renovar nuestros armarios sin tener que gastar dinero en nuevas prendas. Mientras para mi hacía parte de la filosofía minimalista (quería reducir el número de prendas en mi armario sin tener que tirarlo todo), para otras las motivaciones eran la crisis (salarios congelados, incentivos anuladas), o talvez la curiosidad de conocer lo que las otras tenían que ofrecer.
El resultado fue una fiesta muy éxitosa, un montón de chicas felizes, y mismo así 3 bolsas grandes de donaciones para la cooperativa RobaAmiga.

Pero ¿y sí no conoces (todavía) gente en tu ciudad? O ?si no tienes la confianza de intercambiar ropa co nadie que viva cerca? Roba Amiga es una buena opción, pero solo te permite deshacerte de cosas, no de conseguir lo que te hace falta. Algunas páginas de segunda mano o de anuncios también ofrecen un apartado de cosas, pero hace falta contactar, organizar para encontrarse con la persona etc. No muy práctico si de paso trabajas, tienes familia y un o outro hobby.

¿Qué alternativas existen? Al final una cosa de segunda mano tiene un impacto mucho menos grande en tu huella de carbono, porque no se ha tenido que producir especialmente para ti.

Lo mejor sería una fiesta de intercambio de ropa y cosas institucionalizada en forma de tienda. Algo como un mercado de pulga pero de forma más duradera (que no haya que montar y desmontarlo). Y resulta, que ya existe. En este artículo de El Blog Alternativo se presentan un modelo de negocio diferente. Traes lo que está en buen estado y te llevas lo que necesitas. Para los que viven en Barcelona la Tienda Gratix en Hospitalet sería la mejor opción. Y si no: buscar en la propia ciudad que es posible o organizar algo en casa.

Ahora, ¿eso puede ser una opción para empresas o autónomos también? En el caso de los autónomos seguro ya se da el caso que la mesa fue regalo del tio Berto, la silla me la dió mi padre y el teclado del mac lo compré usado también. En el mundo del software también ya existe la reventa de licencias de software. Pero parece que a partir de cierto número de empleados todo tiene que ser nuevo, probablemente por ser más fácil de conseguir. Aunque muy probablemente vale la pena informarse cuando hay cierre o traslados de empresas. Quizás se puede recuperar una parte de la infraestructura a un coste mucho más bajo, pero en perfectas condiciones. Sería una pena tirarlo todo solo porque es más fácil que buscar otra opción.

Y además: re-utilizar cosas en buen estado no significa que eres un pobre que no puede pagar “algo mejor”. Significa que eres consciente de tu impacto sobre el medio ambiente y que no tienes por qué “gastar por gastar”. A que ¡así cambiá la perspectiva!


Imagen: Joachim S. Müller / flickr

Para inspirar a tus amigos, compártelo:
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Wikio
  • Facebook

One Comment on "Cómo reducir las compras sin renunciar a nada"

Trackbacks for this post

  1. Generosidad en el día a día

Leave a Comment

comm comm comm