inspiración, herramientas, ideas y reflexiones

Saber – poder – hacer: los necesario para cambiar el mundo

Es tan fácil quedarse de brazos cruzados. Es tan cómodo conformarse con la queja. El mundo es injusto, los políticos unos incompetentes y le economía, en general, es un desastre. Esta es la receta perfecta para sucumbir a la fuerte parálisis que caracteriza la resignación. Y sin querer, te has hecho cómplice de un sistema que te reduce a tu poder adquisitivo.

Exige tu cerebro: el saber como antídoto a la falta de perspectiva

Nunca en la historia del hombre, el conocimiento ha sido tan accesible. Sin tener que inscribirte en ninguna universidad, sin tener que pasar ninguna selectividad, tan solo con decidir que quieres saber algo, puedes ponerte manos a la obra. Puedes aprender a escribir en código. Puedes aprender un nuevo idioma. Puedes aprender a hacer pasteles de boda. Puedes aprender hasta física cuántica. Las herramientas están a tu alcance, y tu maravilloso cerebro está listo para poner a tus neuronas en funcionamiento. Eso sí, tendrás que decidir qué es lo que quieres aprender y dedicarle el tiempo necesario.

Si tú lo decides, tú puedes

Nunca subestimes a tu cerebro. No importa si tienes 15, 25 o 50 años, puedes aprender cosas nuevas. Quizás la cuestión no es si puedes, sino si quieres. Emprender alguna nueva actividad, desafiarte con un nuevo reto incluye sobrepasar obstáculos. Si nunca has aprendido un idioma, puede que tardes más en aprenderlo que alguien que acaba de salir de un colegio bilingüe. Pero tardar más no significa que sea imposible. Si un tema te interesa, te aseguro que tienes todo lo que necesitas para poder aprender cualquier cosa que te propongas. Y con el conocimiento acumulado, nada impide que empieces a utilizarlo.

De la teoría a la práctica: la satisfacción del poder hacer

La satisfacción de elaborar una cena compleja con éxito no tiene precio. Escribir tu primer programa de computación, es una experiencia sin igual. Dominar la máquina de coser para realizar tu primera colección de ropa, es una experiencia mágica. Tocar un instrumento nuevo en la boda de tu mejor amiga, es emocionante. Cualquier conocimiento que adquieras tiene como finalidad que lo utilices, que lo pruebes. La experiencia hace al maestro, y la repetición hace la perfección, no importa si lo aprendes en 3 meses o 3 años.

¿Qué es lo que siempre quisiste aprender? ¿Y qué te impide emprender ese viaje hoy mismo?


Imagen: beguis lakis / flickr

Deja un comentario

Menos cosas, menos estrés y menos caos: ¡Subscríbete a las Inquietudes Minimalistas y descubre una nueva forma de vivir!

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close