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Tiempo en vez de trastos para niños

offizierLa semana pasada presenté aquí el proyecto “Tiempo en vez de trastos”. Son ideas para regalos (no solo de navidad) que tienen la capacidad de fortalecer las relaciones humanas. En vez de regalar otro cacharro, te tomas el tiempo necesario para pasarlo bien juntos. Si tienes hijos (o sobrinos, nietos, ahijados), este ejercicio es todavía más importante. Los niños aprenden copiando a los mayores: este año es tu oportunidad de dar ejemplo de cómo regalar tiempo en navidad – (no solo) para niños.

Leer un libro (en vez de regalar uno)

Leer un libro en voz alta a otra persona puede ser mucho más que un ritual de buenas noches. Juntos descubrís nuevos mundos, aprendéis nuevos secretos y conocéis otras formas de pensar. A los niños les puedes leer tus propias historias favoritas, con tu pareja puedes leer hasta un libro de filosofía (y compartir lo que pensáis después).

Enseñar a hacer punto (en vez de otra bufanda)

¿Cuántas bufandas y jerseys de punto necesita el ser humano? En vez de llenar el armario de un ser querido con otra bufanda, por qué no le regalas un curso personalizado contigo para aprender a hacer punto. Os lo pasaréis bomba intentando tejer en linea recta. Combinadlo con un buen té (o un chocolate caliente para los más pequeños) y la tarde de domingo se convertirá en un acontecimiento.

Cocinar (en vez de un libro de cocina)

Algún día tu hijo se independizará. Si no quieres que viva a base de pasta con ketchup: enséñale a cocinar. Si no sabes mucho de cocina, haced un curso juntos, si a ti te gusta cocinar, pasa tus conocimientos de la forma más práctica posible: preparando la comida juntos. Si os lo pasáis bien en la cocina, es posible que siga comiendo bienen el futuro (y que sepa diferenciar el eneldo de la salvia).

Una visita al zoológico (en vez de otro peluche)

Más de la mitad de los peluches que se regalan se convierten en atrapa-polvos el día después. Son una idea vistosa (y algo fácil de conseguir), sin que tenga mucho sentido práctico. Una opción alternativa es llevar al niño al zoológico o a un parque natural para que descubra a los animales en vivo. Prepárate con algunas historietas sobre los animales y lo pasaréis genial (e inteligente).

Jugar al fútbol (en vez de a la consola)

Regálale a tu sobrino una tarde contigo en el campo de fútbol. Él (o ella) puede traer a todos sus amigos y así jugarán todos contra ti. Después podéis tomar un helado (o chocolate caliente – según el clima) todos juntos: haréis deporte, el niño estará contento y los padres te agradecerán la tarde libre para ellos. Y además habrás hecho deporte. ¿Qué más se le puede pedir a una tarde sábado?

¿Se te ocurren otras formas de regalar tiempo?


PD1: También te pueden inspirar la Guía de Navidades minimalistas y la la Guía de los Regalos minimalistas.
PD2: Aquí puedes leer la historia de Offizier, el perro de peluche.

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