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Black Friday vs. Día sin Compras

Poster del Dia sin ComprasEn el mundo del comercio hoy es el Black Friday (Viernes Negro). En el mundo del consumo sostenible hoy es el día sin compras. Son dos conceptos diametralmente opuestos, pero que puedes celebrar a la misma vez: comprándote un “Nada”.

El Black Friday

El Viernes Negro es el pistoletazo de salida para las compras navideñas en EEUU. El último jueves de Noviembre en EEUU es el día de Acción de Gracia, y mucha gente tiene el viernes libre. Así que las tiendas aprovechan esta circunstancia para sacar promociones, rebajas, descuentos y precios especiales para enganchar las personas en sus compras navideñas.

Este año esta fecha está llegando a España, donde algunas grandes tiendas ya han hecho correr la voz entre los consumidores para aprovechar este día. La propuesta de la publicidad generalmente es: aprovecha este día para hacer tus compras de navidad al mejor precio y lo más adelantado posible para que puedas aprovechar del resto de diciembre. Parece una situación positiva para ambos lados: tú ya puedes acabar con tu lista de compras y el comercio ya está facturando.

Hasta aquí perfecto. Sólo que hay un pequeño inconveniente. Una vez que estás en las tiendas, la presión psicológica de tantas rebajas es tan grande, que la mayoría de las personas acaban comprando más de lo que tenían pensado. “¡Ay que linda esta decoración navideña!” “Mira que bonito estos zapatos, y salen a mitad del precio.” “¿No crees que esta lámpara combinaría perfectamente con el sofá? Tiene 20% de descuento.” Y vuelves a casa pensando que ahorraste 90 Euros, aunque en realidad has gastado 150 más de lo previsto.

Y no significa que eres una persona mal organizada y sin disciplina. Es el resultado de combinar una salida de tiendas (=diversión) con un montón de descuentos para comparar (=el reto de encontrar la mejor ganga) y una tarjeta de crédito/débito (=disponibilidad inmediata). Cuando salimos de compras “porque hay rebajas” empezamos a buscar la mejor oferta, sin recordar si lo necesitábamos o no.

El día sin compras

Resulta que el Black Friday también es el Día sin compras, este año en su 19ª edición. Bajo el lema “1 día sin compras – 364 días de consumo sostenible” quiere dar un contrapunto en vista del consumo desenfrenado que empieza con las compras navideñas. La acción pretende recordarnos que el consumo tiene un impacto no solo sobre nosotros sino también sobre nuestro entorno y el medio ambiente. 1 día sin compras, cuando cae en un día de consumo organizado es como una pequeña huelga personal frente al consumo diario. Pero lo que tiene un impacto mucho más grande son los otros 364 días de consumo sostenible.
Sostenible para tu bolsillo, porque gastas en lo que te añade valor, en vez de dejarte seducir por las rebajas.
Sostenible para tu casa porque las cosas que tienes te dan alegría en vez de ocupar espacio.
Sostenible para tu tranquilidad porque no tienes que juntarte a las masas de compradores navideñas para ser feliz.

Mi día sin compras del Viernes Negro

El consumo más sostenible es el no-consumo. Y para sumarme a esta onda, voy a comprarme este Viernes Negro un “Nada”. Por el momento solo está disponible en versión inglesa: puedes comprar tu “nothing” aqui. El precio? 0,00 esterlinas, así que cabe también en mi propuesta de regalos minimalistas.

Descripción del producto: “Nada”
El consumo excesivo resulta en producción excesiva, lo que significa más CO2. Eso cambiará gracias a NADA, el primer producto fabricado con mucha dedicación, pero sin energía.Puedes comprar tanto NADA como quieres, sin arrepentirte nunca.
Y si lo compras, entonces podrás recibir NADA en 3-5 días 😉

Júntate a la oleada minimalista. Comprate NADA este día.

Estoy segura que NADA también existe en el mercado españo. Así que si alguien lo encuentra, que deje un comentario. NADA vale la pena ser coleccionado en todas sus dimensiones.

—-
Imágen: Greenpeace

3 respuestas a Black Friday vs. Día sin Compras

  1. El Black Friday es una costumbre monstruosa que tienen en Estados Unidos. La gente se presiona por consumir, por quedarse sin dinero y se pelean por una televisión.

    Me parece muy triste que el ser humano se baje a niveles que ni los insectos llegan. La avaricia es tan fuerte que de verdad me impresiona.

    Yo nunca en mi vida he tenido un Black Friday y siendo budista, no celebro navidad, así que estoy lejos de toda esta ola consumista.

    No tenía idea de NADA, pero creo que es el mejor producto. De hecho, yo lo consumo todos los días!

    Muy buen artículo!

  2. Hola Vale,

    Primero que nada felicitarte, porque ya se te extrañaba mucho en el mundo blogger y fueron diez días que pasaron lentos, pero ya estás aquí, me gusta que la imagen del blog no cambiara tan radicalmente como me imaginaba porque en verdad creo que la esencia del blog tiende mucho hacia estos aspectos.

    Con referencia a tu artículo, permíteme decirte que en México, desde hace ya muchos años las tiendas han instaurado sus ya famosas “Ventas nocturnas” en las que te dan la opción de comprar a muchos, muchos meses o acumularte un determinado porcentaje en monedero electrónico, etc.

    Esos días deberías de ver las tiendas, son un muladar, es impresionante, la gente compra de todo, además no puedes solicitar composturas o envíos próximos, pues todo esto empieza a rezagarse de manera increíble.

    Yo este año ya sé qué compraré a mis familiares y espero seguir contribuyendo a sus hábitos de lectura y lo haré porque creo que es un buen momento para facilitarles libros que les gusten y les ayuden a seguir creciendo.

    Me gusta el punto de Nada y creo que en México ya lo podemos comercializar también, voy a comprarme unos cuantos Nada y después con el dinero que no me gasté porque nada es muy barato, haré un viajecito con mi esposa, porque de eso si quiero llenar mi vida de experiencias, que ¿sabes? a veces también cuestan nada.

    Saludos,

    Omar Carreño

  3. […] No soy partidaria de los regalos forzados. Estoy de acuerdo con Só de Blog Y Lana y Omar de Análisis Realista en que un aumento del consumo basado en una bajada de precios no favorece ni al consumidor ni a los trabajadores. Pero también entiendo la presión social que puede surgir a raíz de no participar en el frenesí de las compras. Así que este año mi aportación al “black Friday” será más práctica que reflexiva (la reflexión de 2010 la tienes aquí). […]

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