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¡No quiero más regalos!

Cartel: regalamos abrazos x compra realizadaVengo de una familia muy práctica. Desde muy chiquita me acuerdo que mi madre siempre guardaba los regalos que no le gustaban con el nombre de la persona que se lo había regalado. Y cuando llegaba alguna occasión lo re-regalaba a otra persona que quizás lo aprovecharía más que ella. Claro, guardaba el nombre del donante original para evitar de regalar la misma cosa a la persona original. Sabiendo que existe la “caja de regalos reciclables” nunca se preocupaba demasiado cuando una fiesta la sorprendía o cuando tocaba de nuevo una visita con obsequio obligatorio. En la duda lo reforzaba con un fuerte abrazo y todo el mundo feliz.

Pero también sabía que eso “no se hacía”. Por algo mi madre tenía cuidado de no regalar de vuelta algo a la misma persona. Cuando en mi inocencia lo conté a mis colegas del colegio recibí algunas miradas raras. La pobre. Su madre no puede ni comprar regalos. Reciclar un regalo aparentemente no era (es?) socialmente acceptable. Pero mismo así yo también por muchos años tuve una caja de regalos reciclables donde acabaron algunos libros, portaretratos, floreros y más cosas de valor decorativo pero que no encajaban perfectamente. Al final, mejor reutilizar algo nuevo que comprar otro producto. Y no lo digo por el dinero, sino más bien por lo que conlleva la producción de las cosas.

Ahora he dado un paso más. No quiero más regalos físicos. Ni tampoco quiero dar regalos que no sean consumibles. Cumpleaños, anniversarios, promociones: prefiero una donación en mi nombre que otra taza bonita que nunca voy a utilizar. No me entiendas mal, no es que no estoy agradecida. Pero tengo todo lo que necesito para ser feliz, y tampoco quiero que tu tengas que desesperarte por si te falta un “regalo apropiado” justo antes de la fiesta. Relájate y ven a disfrutar conmigo. Esto es un regalo mucho mejor.

Así que cambiaré regalos físicos por regalos de experiencia. Una crema relajante con un olor agradable que transporta a un mundo de paz, pero que solo ocupará la estantería hasta que la hayas utilizado hasta el final. Una cena para dos para que la puedas compartir conmigo. O quizás prefieres aprovecharlo con tu mejor amiga. Una salida al parque de los árboles para aprender el arte de andar en la cima del bosque. Un curso de baile para ti y para tu pareja. Todo esto son regalos que son socialmente igual de acceptados que el florero nuevo, pero que a la vez no ocupan espacio pero sí crean recuerdos. Y al final son los recuerdos que nos hacen feliz en el día a día.

Así que si te invito para mi fiesta de inauguración de la casa, no me des nada para decorarlo. Mejor regálame un masaje para que pueda relajarme de la mudanza. Y cuando me invitas a tu fiesta de cumple tampoco te daré otro par de pendientes. En cambio te invitaré a cenar en este restaurante que nunca te atreves llevar nadie. Para que siempre podamos decir “te acuerdas aquella vez cuando…”.

¡Viva las experiencias!

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Foto: Vivionitier / flickr

6 respuestas a ¡No quiero más regalos!

  1. Un buena “alternativa” a los regalos: la suscripción a una revista que gusta a ti y a tus amigos: las lees, y las riciclas (leelo como “compartes”) pronto! 😉
    Y tienes un regalo que se renova cada mes/semana… 🙂

  2. Entre amigos preguntamos ¿que quieres?

    Lo mismo puede ser que lo compres o que des el dinero para que la persona lo obtenga.

    Bien puede ser que quiera una cena o que necesite un programa de computadora, preguntar arregla el problema.

  3. Jajajja que gracia que me ha hecho leer este post! Mi madre hacía lo mismo!! Tenía un armario lleno de regalos que no quería y por navidades, amigos invisibles, familia lejana, regalos que “toca hacer” porque sí… tiraba de este armario.
    De adolescente me avergonzaba profundamente!!! Pero ahora, en cambio, lo encuentro una solcuión practiquísima.
    En mi caso, he optado por, directamente, anunciar en la mayoría de casos que no quiero regalos. O bien, si necesito algo, pues paso una lista cerrada coon la descripción exacta de lo que me hace falta. También suelo preguntar: “¿qué presupuesto tienes?”. Puestos a regalar algo, que sea algo que necesite y me haga ilusión pero que quien lo regala pueda permitírselo!
    Un saludo!

  4. Que lindo este post! el mundo entero debería desaferrase de las cosas materiales para darle más importancia a los recuerdos únicos, mi chico me regalo en mi cumple hace poco un cuento personalizado romántico, donde yo fui la protagonista, y me encantó, fue simple pero muy hermoso, si alguno de ustedes necesita sorprender a un ser querido, seguro que un cuento personalizado con una cena exquisita funciona la perfección, mi chico lo envió a hacer en http://www.miscuentospersonalizados.com besos!

    • Hola Luciana,
      Gracias por esta recomendación. Yo también regalé un cuento personalizado a mi padre el año pasado. Es uno de los pocos libros que no fueron donados luego después de leerlas. Realmente es un regalo muy bonito.

  5. Me parece una idea genial, no me conoces, solo soy un internauta que leyó tu escrito, yo te regalaria una ayuda con tu mudanza quiza mis dos manos para acarrear esos objetos pesados y tambien los no tan pesados, en fin una ayuda de un desconocido.Saludos

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